6 de junio de 2020

Carta abierta al programa En Perspectiva de Radiomundo de Montevideo

Estimados integrantes de En Perspectiva.
En las últimas semanas el espacio del programa denominado "Tertulia"  tuvo dos veces como  tema a UPM, la primera el día jueves 28 de mayo, en el que se refirieron a las denominadas "negociaciones" entre nuestro país y la empresa UPM; y la segunda hoy, cuando se trató la interpelación realizada en la Cámara de Diputados a cuatro ministros del actual gobierno, sobre las condiciones del contrato con la finlandesa UPM.

En la primera ocasión abundaron alusiones a que el contrato firmado por el Poder Ejecutivo con UPM era algo así como la culminación, o la consecuencia natural, de una política de estado que habría comenzado con la aprobación de la segunda ley para incentivar la plantación de árboles, aprobada el 28 de diciembre de 1987.

Ciertamente, fue a partir de esa ley que nuestro país le entregó, principalmente a empresas multinacionales, subvenciones y reintegros económicos que posibilitaron, con grandes ventajas económicas para esas empresas, la generación de una masa crítica de madera que hizo posible pensar en su industrialización local.

Esa industrialización de un producto local, que podría haber sido una fuente de ingresos genuinos para el país, se terminó perdiendo al permitirse la instalación de esas plantas para la producción de celulosa en Zonas Francas, sin pagarle al país ni un peso por esa producción.

No hay otros ejemplos en el mundo de zonas francas dedicadas al procesamiento de celulosa, ni es buena política que se otorguen los beneficios de ese tratamiento al procesamiento de productos locales, algo más propio de factorías coloniales que de enclaves industriales modernos.

Si ese era el objetivo buscado al votarse la llamada "Ley Forestal" alguien se equivocó y mucho.

Varios gruesos errores, se expresaron durante esa primera tertulia, errores que responden a repetición de lo que continuamente se expresa en las pautas publicitarias de las empresas productoras de celulosa en el sentido de que las plantaciones de árboles son "bosques", algo similar a decir que una plantación de trigo es una pradera.

También se erró al denominar como "exportaciones" a las ventas de celulosa que se realizan desde las Zonas Francas. Nuestro país exporta madera (troncos y chips) a esas zonas francas, y si una empresa ubicada en el territorio nacional quiere comprar celulosa de las Zonas Francas, debe hacerlo mediante el procedimiento de "importación". Las ventas o las compras que se realizan hacia y desde otros países a las zonas francas no se ingresan en los registros de la Aduana, no existiendo ningún registro nacional  del volumen o valor de la producción de esas zonas francas.

Se hicieron varias menciones en esa tertulia al secretismo que rodeó la negociación del contrato firmado entre Uruguay y UPM, característica que se ha mantenido hasta hoy; a tal punto que, la falta de transparencia mantiene modificaciones y anexos al contrato dentro de la confidencialidad.

Respecto al debate sobre el tema de la planta y los ingentes gastos a que se obliga el Uruguay para que se instale otra planta de celulosa en zona franca, se dijo sin discusión que los que se oponen, nos oponemos, a aceptar el status quo generado con la firma del contrato estaríamos trabajando para generar una “tragedia nacional”. Lo mismo con el empleo del  adjetivo de “irresponsables” hacia los que propusimos operar, dentro de las disposiciones del contrato, para renegociar desde una posición de fuerza las condiciones, y la continuación o rescisión del mismo.

Pensar que el desarrollo nacional solo puede lograrse a partir de megaproyectos salvadores como el de Aratirí o la celulosa en zonas francas es a lo menos hemiplégico  y no tiene en cuenta las características y el tamaño del Uruguay y su producción.

Otro punto que debió haber sido controversial, pero que quedó en una incontestada oda a UPM,  fue la referencia al tren de UPM, al que sin justificación ni discusión se le adjudicó una capacidad transformadora para la logística de casi el 10% del país. Eso cuando no es más que una vía casi totalmente simple que une la terminal de carga de UPM con la terminal de UPM en el puerto de Montevideo para vender su celulosa. En el trayecto de ese tren no existe ni se ha planificado ninguna terminal logística que pudiera servir para agregar cargas y  por contrato en esa vía se le a la prioridad a los trenes de UPM que así pueden hacer el trayecto en menos de 6 horas, cuando la previsión para otros usuarios es de 14 horas.

En el día de hoy, pasada la larga interpelación, que entre otras cosas culminó con el envío a la Fiscalía de Corte de la versión taquigráfica, para analizar dichos sobre presuntas irregularidades cometidas por funcionarios públicos en las negociaciones con UPM y que podrían ser delitos penales; se dijo claramente que el motivo de la entrega a UPM fue la necesidad de salvaguardar de alguna forma el “Grado Inversor” de nuestro país.

Dejando de lado las críticas a la interpelación y en especial al interpelante, la mención de que UPM trabajaría para “mejorar la calidad del agua del Río Negro” es en el mejor de los casos una afirmación muy discutible y que muestra el porqué de los pobrísimos resultados para Uruguay de la mal llamada “negociación” llevada adelante con UPM.

La minimización de los efectos de la introducción masiva de árboles exóticos y comentar que no sería problema que esas plantaciones pudieran llegar a cubrir casi el 20% del territorio es también algo discutible pero que quedó como verdad revelada en el desarrollo del programa.

En lo referente a la interpelación y respecto a el permiso ambiental de la planta de UPM, quedó claro quela resolución ministerial autorizante fue publicada el mismo día, 14 de mayo, en que salió de DINAMA el informe final de 114 páginas en el que se manifiesta como la empresa no cumplió con la entrega de información, entregó muchas veces información y estudios en un idioma diferente del oficial de nuestro país y no completó satisfactoriamente los estudios y simulaciones para importantes componentes de la planta como es la definición de la planta química y el difusor para los efluentes que en un volumen superior al de los cien millones de litros arrojará diariamente al Río Negro.

Si bien no estuvo encuadrado dentro de lo tratado en la interpelación, son muy compartibles y rescato, los comentarios en el sentido de la inconveniencia del proyecto de UPM para Uruguay, lo excesivo de las prebendas otorgadas a UPM y la primarización económica que impone el modelo de producción de materias primas como la pasta de celulosa

Agrego yo que no hay ningún beneficio para el país del procesamiento de celulosa en Zonas Francas, en especial si esa actividad termina siendo el resultado de una negociación cuasi unipersonal,  en manos de la persona que ocupa el cargo de Secretario del Presidente de la República. Esto es  en base a un decreto del año 2008, decreto que va más allá de lo que dispone la llamada ley de promoción de inversiones a la que dice reglamentar.

Para finalizar deseo informarles que a diferencia de los tratados con otros estados, los contratos con empresas, inclusive las que como en el caso de UPM comercializan mundialmente valores mayores a las exportaciones del Uruguay, no pasan por el parlamento que queda anulado al otorgarse a esas empresas la inamovilidad jurídica que evita se les puedan aplicar leyes futuras que esas empresas consideren afectan sus operaciones.

Una situación que seguramente debiera ser revisada.
Atentos Saludos
Raúl E. Viñas
 

9 comentarios:

enrique dijo...

En un todo de acuerdo. Lo lamentable es que los medios, incluso los que tienen fama de serios como el programa citado, continúen la política de los gobiernos, anteriores y actuales, de defender algo tan perjudicial para el pais.

Raúl E. Viñas dijo...

👍

Unknown dijo...

Un desastre UPM y todo lo que significa. Triste que nos lo quieran vender desde los gobiernos sucesivos , como estandarte del progreso. Gracias Raúl por tu esfuerzo y por mantenernos los ojos abiertos.

Unknown dijo...

Hoy me siento avasallado y como un idiota principista que sigue luchando contra la corriente. La gente adormecida con el gobierno anterior y ahora con las cartas vistas sigue igual. Chau Uruguay natural.

Unknown dijo...

Excelente resumen de lo que ha sido la participación de TODOS los últimos gobiernos (y en una República son los 3 poderes) y la prensa en los últimos años respecto al tema UPM, inversión, forestación y celulosa.

Ofrando dijo...

Excelente Raúl.
Lamentablemente, siguen habiendo personas que ejercen el periodismo y repiten comentarios sin revisar o analizar la información.
Saludos

beatriz dijo...

Gracias Raúl por tu dedicación, excelente carta, lamentable las personas que afirman errores publicamente

Raúl E. Viñas dijo...

👍

Raúl E. Viñas dijo...

👍