18 de noviembre de 2019

Uruguay pagó sobreprecios por el petróleo venezolano


Entre 2005 y 2015, Ancap pagó las importaciones de petróleo desde Venezuela a un precio por encima del valor de mercado que ronda entre 370 y 650 millones de dólares.

El petróleo es una sustancia mineral natural, como tal su composición no es uniforme. El principal componente del petróleo son los hidrocarburos, sustancias orgánicas compuestas de Carbono e Hidrógeno. Petróleos de diferentes yacimientos, e incluso los de un mismo yacimiento en las distintas etapas de su explotación, pueden presentar diferentes características, especialmente en su densidad y composición.

Así tenemos petróleos livianos, ricos en hidrocarburos aromáticos, y los pesados, con predominancia de características asfálticas. La densidad se mide en el caso del petróleo por su gravedad específica, de acuerdo con las reglas del American Petroleum Institute (API). A modo de referencia, la gravedad API del agua es 10, por lo que petróleos con valores mayores son menos densos que el agua, flotan, mientras que los que tiene densidad inferior a 10 se hunden en el agua y se denominan extrapesados. (1)

La clasificación internacional más utilizada es la siguiente:
Petróleos Ligeros, Gravedad API mayor a 31.1º (Densidad menor a 870 kg/m3)
Petróleos Medios, Gravedad API entre 22.3º y 31.1º (Densidad entre 870 y 920 Kg/m3)
Petróleos Pesados, Gravedad API entre 22.3º y 10º (Densidad entre 920 y 1000 Kg/m3)
Petróleos Extrapesados, Gravedad API menor a 10º

Fuera de los hidrocarburos, el componente del petróleo que marca su calidad es el Azufre.

Este componente que ocurre naturalmente, determina que se denomine como “Petróleos Dulces” los que tienen un contenido de azufre menor al 0.5% y “Agrios” o “Ácidos” los que tienen más de 0.5% de Azufre en su composición.

El comercio internacional de petróleo se hace en “Barriles”, unidad equivalente a 159 litros, y su precio se determina en base a valores de referencia de algunos petróleos, como son el WTI (West Texas Intermediate) o el BRENT que es el utilizado por ANCAP en sus importaciones.

El petróleo BRENT, originario de los yacimientos del Mar del Norte, se caracteriza por una densidad API de 38.06º y un contenido de Azufre del 0.39%, por lo que se trata de un petróleo “Ligero” o “Liviano” y “Dulce”. El WTI es un petróleo más dulce con solo 0.24% de Azufre y gravedad API de 39,6.

Diferentes petróleos tiene precios diferentes atendiendo a sus características y así encontramos precios medios para los petróleos de la OPEC que también sirven de referencia.

En América Latina existen las denominadas “canastas” o “cestas” de petróleo de México y Venezuela que dan valores representativos de los petróleos que venden esos países. En el caso de la “cesta” mexicana, la Mezcla Mexicana de Exportación (MME) (2) tiene un precio medio equivalente al 80% del valor del BRENT. La “cesta”  venezolana, que actualmente cotiza en Yuans (moneda China), tiene un valor medio equivalente al 85% del BRENT (3)

Tradicionalmente el Uruguay, país netamente importador de petróleo, lo ha importado de Nigeria, Irán, Rusia; agregándose Brasil en los primeros años de este siglo. De ellos se importaron petróleos ligeros y dulces como el Bonny Light (API 33, Azufre 0.16%), el Escravos (API 34, Azufre 0.17%) y algunos ligeros aunque más sulfurosos como el Ural ruso (API 32, Azufre 1.35%) o el Iranio Liviano (API 33, Azufre 1.5%)

Las importaciones del Uruguay suman anualmente unos 14 millones de barriles.

Uruguay redirige las compras a Venezuela

En el año 2005, se aprobó en el Parlamento Nacional el denominado “Acuerdo de Cooperación Energética de Caracas” (4) por el cual Uruguay podía comprar petróleos a Venezuela, que nunca había sido proveedora de ANCAP, con pago diferido hasta en 90 días para el 75% del precio, quedando el restante 25% a pagar en 15 años con 2 de gracia y a una tasa de interés del 2% anual que podía amortizarse, además, con la entrega de bienes o la prestación de servicios.

Con ese acuerdo, las compras de ANCAP pasaron a orientarse hacia Venezuela. 

Es difícil verificar en los registros públicos las compras realizadas, porque en esos años ANCAP no registró correctamente todas sus importaciones en la Aduana, situación que fue denunciada en 2010 (5) y que terminó en una millonaria multa al ente por parte de la Dirección General Impositiva (DGI)(6).

Accediendo a los datos internos de ANCAP mediante un pedido de acceso a la información pública, expediente 254228/0, se evidencia que entre los años 2005 y 2014 Venezuela proveyó la mitad del petróleo comprado por ANCAP. En 2015 perdió su influencia y desde 2016 no se ha importado petróleo proveniente de Venezuela.

Se adquirieron en Venezuela tres tipos diferentes de petróleo, el denominado “Santa Bárbara”, un petróleo liviano (API 39) y ligeramente sulfuroso (0.49% de azufre); el “MESA 30” un petróleo medio y agrio, de API 30 y 1.12% de azufre y el “Leona” o “Leona 24” de API 24 y 1.5% de azufre, un petróleo medio, casi pesado, y agrio. En especial este último es uno cuyas características, particularmente su densidad, no coincide con compras previas de ANCAP en ningún mercado.

De los petróleos venezolanos, el Santa Bárbara es comparable al BRENT en calidad y precio. El Mesa 30 se acerca a los petróleos “Ural” e “Iranio Liviano” comprados a Rusia e Irán cuyo precio en el mercado internacional es menor que el del BRENT, aproximadamente 90 a 92% del valor BRENT. El caso del Leona, cuya calidad está muy por debajo de los anteriores, se ubica también muy por debajo en precio, 80% del BRENT, como se aprecia en los reportes de las ventas de Venezuela a Estados Unidos hasta 2005.(7)

El azufre es un componente del petróleo que las normativas ambientales obligan a eliminar y disponer adecuadamente. Los petróleos agrios presentan además desventajas notorias en su destilación ya que los compuestos sulfurosos que se generan en el proceso aumentan la corrosión, reducen la vida útil e incrementan los costos de mantenimiento de las refinerías (8).

El 15 de setiembre de 2005, en una conferencia de prensa (9), el entonces Presidente del Directorio de ANCAP Ing. Daniel Martínez expresó que se estaba comprando petróleo a “Venezuela y ELF, una empresa internacional conocida que aportó un crudo de Camerún, un crudo de excelente calidad y muy bajo contenido de azufre”. Refiriéndose al petróleo camerunés, agregó que: “Ese, en particular, es un crudo caro, carísimo, pero lo que importa es el mix, el resultado final. A Venezuela mismo, le compramos diferentes tipos de crudos. Le compramos una mezcla de un crudo muy liviano venezolano con un crudo medio, un crudo Santa Bárbara con un crudo Mesa 30, de forma que la mezcla de un óptimo que nosotros entendemos que es de viscosidad, de un API 33 y medio, más o menos, ¿está? Y, a su vez, le compramos también crudos más bien tipo pesado, que es lo que usamos para hacer asfalto.”
 
La otra realidad de los registros

La revisión de los datos obtenidos en ANCAP muestra una imagen diferente, ya que al comparar los precios pagados por los petróleos africanos de “excelente calidad”, los mismos se pagaron por debajo del valor del BRENT, entre 3 y 12% menos. Mientras tanto, los petróleos venezolanos se pagaron hasta 8% más caros que el BRENT, incluso el Leona 24, el destinado a producir asfalto, que se pagó solo 3,5% por debajo del BRENT cuando internacionalmente se paga 20% menos que el BRENT.

Entre 2005 y 2015 Uruguay importó de Venezuela 67:396.992 barriles de petróleo con un costo FOB (10) de más de cinco mil setecientos millones de dólares, exactamente US$ 5.703:107.677 (cinco mil setecientos tres millones ciento siete mil seiscientos setenta y siete dólares)

Si revisamos las compras de petróleo realizadas a Venezuela y comparamos lo pagado contra el valor del BRENT del día del embarque de cada compra (11), eso da por resultado final que se pagó por esos petróleos un precio equivalente al valor del BRENT. La diferencia exacta son 9 millones a favor de Uruguay en los más de 5.700 millones de dólares “facturados” por Venezuela a Uruguay.

Claro que lo que se compró no fue petróleo de calidad BRENT sino incluso, tal como se reconoció en la conferencia de prensa de 2005, petróleos asfálticos de valor muy inferior al BRENT.

Podemos calcular el monto pagado demás por Uruguay por esos petróleos, algunos podrían decir el “sobreprecio” que se pagó.

Dejando de lado que, en las negociaciones de los saldos deudores previstos en el Acuerdo de Cooperación Energética, se obtuvieron algunas quitas financieras por pagos adelantados, por los que a la fecha se ha saldado totalmente la cuenta petrolera con Venezuela; los precios pagados por las compras de petróleo realizadas fueron superiores al precio de mercado.

Si tomamos los valores calculados para los tres tipos de petróleo comprados a Venezuela en relación al BRENT (“Santa Bárbara” 100%, “Mesa 30” 92% y “Leona 24” 80% ), el resultado es que ANCAP pagó más de trescientos setenta millones extra, exactamente US$ 371:762.034 (trescientos setenta y un millones setecientos sesenta y dos mil treinta y cuatro dólares)

Si asumiéramos que el valor de lo petróleos venezolanos es el de la “cesta venezolana” entonces el sobreprecio alcanzaría los seiscientos cincuenta y seis millones de dólares. (US$ 656:562.827)

Evidentemente, en un insumo clave para nuestra economía, que a pesar de los cambios de la matriz energética sigue incrementando su utilización, se aceptó pagar a Venezuela precios superiores a los del mercado, situación que no se verifica para las compras realizadas en el mismo período a otros prov

eedores como Rusia, Nigería o Irán.

La pregunta que queda es:
¿Porqué se pagó a Venezuela el valor del BRENT por petróleos de calidad inferior?

Notas
(8)    Sobre ese tema, muy relacionado a la necesidad de instalar mayores unidades desulfurizadoras, escribí en 2016 una nota titulada “Huelo Azufre” (https://www.uypress.net/auc.aspx?65941)
(10)FOB: Free on Board, precio de embarque sin incluir fletes, seguros o intereses.
(11) Fuentes de ANCAP informaron que en los pagos se utilizó como referencia el valor BRENT del día del embarque y no el del día de la orden de compra, ni un precio futuro pactado en esa orden.

6 de octubre de 2019

MOVUS en Finlandia. El COLONIALISMO de UPM en la prensa Finlandesa

El sábado 5 de octubre varios medios finlandeses reportaron sobre el debate del viernes en la
Universidad de Helsinki entre MOVUS y UPM. Esa instancia para la que nuestro gobierno mandató al Embajador  Porro para que defendiera el contrato con UPM fue la primera vez que se pudo discutir abiertamente el tema con representantes del gobierno y la empresa.

 Lamentablemente tuvo que darse a miles de kilómetros de nuestro país y ni siquiera en nuestro idioma, dado que el gobierno nacional niega toda posibilidad de discusión de un tema en el que no tiene argumentos para defender la entrega realizada a UPM.

Así por ejemplo, después de emitir el pasado 9 de agosto una cadena nacional en que presento incluso videos y material de propaganda de la empresa, no contesta la solicitud de la posibilidad de una respuesta por parte de MOVUS

En el debate que tocó temas ambientales, sociales y aconñomicos la empresa no pudo rebatir los argumentos y así por ejemplo en el tema econñimico recién al día siguiente del debate la empresa UPM presentó a los periodistas un informe diciendo que pagará al Uruguay entre 7 y 10 billones de Euros en los próximos 20 a 30 años, cifra que exagera al menos en un orden de 10 los montos que podría llegar a pagar en base al contrato firmado y los salarios del personal de su futura planta que al operar en zona franca lo hará sin pagar impuestos.

Sigue la traducción al castellano de la nota del periodista Sakari Nuuttila publicada ayer en el períodico  ILTALEHTI  y que está disponible en su versión original en:
https://www.iltalehti.fi/talous/a/0ac979ed-0d3c-479d-9220-9e4cf976523a



Conflicto por la planta de celulosa:
Activista uruguayo acusó a UPM de explotación y propaganda, el portavoz de la compañía sorprendido por los "hechos"
el sábado 05.10.2019 a las 16:17

El extenso debate en la Universidad de Helsinki sobre un megaproyecto de una empresa forestal en Uruguay permaneció en su infancia cuando ni siquiera se podían acordar los temas básicos.

En Uruguay, un debate hace varios años sobre la fábrica de celulosa más grande del mundo en construcción en UPM aterrizó esta semana en Helsinki, donde un activista de larga data que se opone al proyecto desafió a la empresa forestal cara a cara.

En el debate de la Universidad de Helsinki, habló un periodista de investigación llamado Víctor Bacchetta, quien era de Uruguay, quien comenzó diciendo que la fábrica de celulosa era un mal negocio para Uruguay.

- UPM invertirá menos de 3.000 millones de euros, mientras que Uruguay invertirá más de 4.000 millones de euros. Por lo tanto, pagamos el 60% del costo del proyecto sin una parte de las ganancias, mientras que UPM también recibe considerables exenciones de impuestos, acusó Bacchetta.

En respuesta a las acusaciones de Bacchetta, Saara Tahvanainen, Vicepresidenta de Relaciones con los Accionistas ​​de UPM, fue llamada y, en algunos casos, luchó por contestar los argumentos del activista.

Tahvanainen le preguntó a Bacchetta de dónde provenían sus cifras de los costos uruguayos. Bacchetta aseguró que los cálculos se basaron en cifras publicadas por el gobierno uruguayo y la propia empresa forestal.

- Cuando escuché su declaración, me preguntaba dónde comenzar a responderlas, Tahvanainen comentó a el IL después del evento.

Sin acuerdo

No se pudo llegar a un consenso sobre los cálculos esa noche, pero a la mañana siguiente, UPM comenzó a investigar el origen de las cifras de Bacchetta. Se reveló que los cálculos se hicieron sobre principios y cronogramas completamente diferentes a las cifras con las que el activista los comparó.

La inversión de casi $ 3 mil millones de UPM cubrirá, entre otras cosas, los costos inmediatos de construir la planta y expandir el puerto. En cambio, los cálculos de los críticos de los costos de Uruguay consisten en proyectos de infraestructura, préstamos, tasas de interés y el precio del excedente de electricidad comprado a UPM bajo contrato durante los próximos 20 a 30 años.

La comparación de Bacchetta entre los tres mil millones de euros de UPM y los cuatro mil millones de euros de Uruguay no es comparable.

- Calculamos que durante los mismos 20 a 30 años, pagaríamos entre 7 y 10 mil millones de euros adicionales en impuestos y salarios, además del monto de la inversión. Por supuesto, como empresa que cotiza en bolsa, no estamos comenzando a especular a largo plazo, pero estamos tan entusiasmados que nuestros costos ya son 13 mil millones en comparación con los cuatro mil millones de Uruguay y otros costos operativos, dice Tahvanainen.

Por supuesto, UPM está buscando grandes ganancias en sus inversiones, pero el gobierno uruguayo también está obteniendo ganancias de, entre otras cosas, la reventa de electricidad.

- Hay muchas formas de interpretar figuras y hechos. Es difícil responder a las críticas si no comprende primero lo que significan las acusaciones. Sí, podemos y debemos ser desafiados, pero me gustaría que las críticas sean exigidas con la misma transparencia y objetividad que tenemos para ofrecer, dice Tahvanainen.

Controversia sobre las cifras

Una y otra vez, la discusión de la universidad se vio obstaculizada por la falta de acuerdo incluso sobre los hechos básicos, sin mencionar el debate constructivo de los principios y las implicaciones del proyecto.

Bacchetta dijo que la decisión de ubicar la planta a lo largo del río Río Negro en las partes centrales del país se tomó sin una evaluación adecuada del impacto ambiental. Según él, esta actividad violó la Ley de Ordenamiento Territorial.

Según Tahvanainen de UPM, el reclamo no es correcto en absoluto, pero, por supuesto, todas las evaluaciones ambientales y permisos ambientales posibles se han realizado antes de que el proceso de permisos de construcción haya comenzado.

Bacchetta también calificó de propaganda la estimación de UPM de que la planta crearía hasta 10,000 empleos permanentes en su cadena de producción. Según él, el gobierno que actualmente estña en campaña electoral ya estaría hablando de 15,000 empleos en Uruguay.

La principal objeción de los críticos también se relaciona con el secretismo del gobierno uruguayo sobre el Acuerdo con UPM al eludir el proceso democrático y ocultar la información pública.

"En la cultura finlandesa, puede ser difícil ver a un gobierno elegido democráticamente mintiendo y distorsionando la interpretación de la ley, pero esto está sucediendo en Uruguay", aseguró Bacchetta.

Por otro lado, Tahvanainen niega rotundamente la afirmación hecha por el activista tanto en una entrevista anterior de IL como en varias ocasiones durante el debate.

Según Tahvanainen, no hay indicios de que el gobierno uruguayo haya actuado de la manera descrita por Bacchetta: eso causaría daño a la reputación de la empresa causado a la empresa por su participación en dicho esquema. Según ella, todo el proceso ha sido transparente tanto de la empresa como del gobierno.

- La reputación es importante para nosotros, y seguimos de cerca la opinión pública en Uruguay. Según encuestas independientes, más de la mitad de las personas están a favor de la fábrica y alrededor de una cuarta parte están en contra, dice Tahvanainen.

Las extensas plantaciones de eucalipto, que son la columna vertebral de la producción de pulpa, generan preocupación entre los críticos sobre el impacto climático y ambiental.

Rumores salvajes

En respuesta a los comentarios sobre las preocupaciones sobre la democracia, Jussi Pakkasvirta, profesor de estudios regionales y culturales, dijo que la industria de la pulpa no es nada nuevo en Uruguay.

Por el contrario, varios gobiernos elegidos democráticamente han mantenido durante años el papel de la producción de pulpa como una industria clave.

Otro punto de vista fue tomado por Markus Kröger, Profesor Asistente de Estudios de Desarrollo, quien expresó su preocupación por la naturaleza del acuerdo del gobierno con UPM. Dentro de este marco, los futuros gobiernos uruguayos tendrán, en las próximas décadas, grandes dificultades para cambiar los términos del tratado si alguna vez lo hicieran a la luz de las circunstancias cambiantes.

Además, Kröger cuestionó los principios básicos de la industria de la pulpa en términos más generales en relación con el impacto climático del uso de la tierra. Señaló que las extensas plantaciones leñosas, que son la columna vertebral de la producción de pulpa, aumentan las emisiones de dióxido de carbono, mientras que los suelos silvestres atrapan el carbono de manera mucho más eficiente.

"UPM podría tener un modelo operativo diferente y mucho más sostenible", dice Kröger.

Sin embargo, la dimensión ambiental fue menos prominente en el debate, donde el debate sobre lo básico se extendió a acusaciones emocionales de colonialismo y capitalismo explotador.

Janne Ronkainen, Directora Ejecutiva del Centro Finlandés de Solidaridad Sindical (SASK), dijo que pensaba que algunas de las preocupaciones ambientales planteadas eran comprensibles, pero cuestionó el nivel de argumentos utilizados.

Según él, las interpretaciones salvajes en torno a los proyectos de fábrica no son un fenómeno nuevo. Ya bajo el proyecto de la planta de celulosa de UPM, que había provocado una controversia en la frontera entre Uruguay y Argentina a principios del milenio, se hicieron los reclamos más descabellados. Según Ronkainen, circulaban rumores en el momento en que los niños en Karelia del Norte morirían por productos químicos de las plantas de celulosa.

Las acusaciones repetidas con frecuencia del colonialismo celular finlandés Ronkainen lo rechazaron por completo.

- Esta es una empresa privada que entiendo que solo es responsable ante sus accionistas, no ante la sociedad finlandesa. Al menos no me considero involucrado en ningún proyecto colonial. Dichas formulaciones son altamente selectivas y sirven al propósito de ciertos individuos.
Sakari Nuuttila