10 de mayo de 2018

UPM contenta con sus contratos Energéticos

 En la presentación de prensa de UPM, hace dos semanas, dijeron que ya tenían firmados los contratos energéticos y que estaban muy contentos con ellos.
De acuerdo con lo que hoy publica Búsqueda, razones no le faltarían.
Me quedan serias dudas de si podemos los uruguayos compartir esa alegría.
Sigue el texto de la nota de Búsqueda de hoy:

El Departamento Jurídico del Tribunal de Cuentas recomienda observar el contrato entre el gobierno y UPM referido a energía

El contrato de compraventa de energía entre el gobierno y UPM, que establece que UTE compre el 100% del excedente de energía eléctrica generada por la pastera finlandesa en sus procesos industriales, “puede afectar las condiciones competitivas del mercado energético”, advierte un informe del Departamento Jurídico del Tribunal de Cuentas al que accedió Búsqueda. Aunque el asunto está previsto que sea tratado por el Tribunal de Cuentas la semana próxima, el documento recomienda al organismo observar el gasto relacionado con el contrato, que forma parte del acuerdo de inversión global firmado en noviembre entre Uruguay y UPM.

“En tanto el objeto del contrato de compraventa de energía refiere a un sector del mercado regulado, corresponde solicitar a la Ursea se expida respecto a las condiciones establecidas en la medida que estas puedan afectar las condiciones competitivas del mercado energético”, sugiere el informe, elaborado el lunes 7, en referencia a la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), la institución estatal encargada de la fiscalización y el asesoramiento en los sectores de energía, combustible y agua.

El contrato de compraventa de energía eléctrica entre UTE y UPM integra a las dos plantas de producción de pasta de celulosa que la compañía tendrá en el país: la ya existente en Fray Bentos y la que se estima será construida en pueblo Centenario, Durazno, a partir de 2020. El acuerdo obliga a UTE a la compra del 100% del excedente de energía eléctrica generada como consecuencia del proceso industrial, por un plazo de veinte años y a un precio que debe situarse en los 72,5 US$/MWh durante todo ese período. Por otro lado permite que en algunos casos la energía eléctrica generada en ambas fábricas pueda ser vendida al mercado doméstico spot o exportada a Argentina, Brasil o cualquier otro país si UPM decidiera hacerlo en el marco normativo y comercial vigente; también la posibilidad de que se venda la energía eléctrica a cualquier usuario que se encuentre ubicado en cualesquiera de las zonas francas donde se ubicarán las dos plantas.

Más allá del cuestionamiento específico sobre este punto comercial, el Departamento Jurídico del Tribunal de Cuentas también observa el punto relativo a la cesión de contrato entre UPM y UTE, que compromete al ente autónomo a no rechazar la cesión en caso de que el cesionario sea una persona aceptable y/o afiliada a UPM.

El hecho de que UTE no pueda negarse a que UPM ceda total o parcialmente cualesquiera de los derechos y obligaciones emergentes del contrato, “contraviene lo dispuesto por el artículo 75 del Tocaf, en tanto dicha norma legal establece que la aceptación de la cesión constituye en todos los casos un mero poder y no un deber como los contratos lo prevén en determinadas hipótesis”, afirma el documento. Agrega que esa parte del acuerdo circunscribe el concepto de persona aceptable, “autolimitándose indebidamente” de esa manera a UTE en la posibilidad de rechazar la cesión.

Agua subterránea.

El segundo emprendimiento de UPM en el país consiste en la construcción y operación en régimen de zona franca de una planta industrial para la producción de pasta de celulosa a partir de madera de eucalipto, con una capacidad nominal de producción de 2,1 millones de toneladas por año.

El plan de Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) que presentó UPM en febrero al Ministerio de Vivienda y Medio Ambiente señala que para la fase de construcción se dispondrá de una planta para el suministro de agua potable, así como de una planta de tratamiento de aguas residuales. “Tanto la fuente de agua, como el cuerpo receptor de estas plantas, será el río Negro. No obstante, es posible que esta fuente de agua se complemente con algún pozo de agua subterránea, según disponibilidad”, detalla el reporte, que define al agua subterránea como la que se aloja y circula en el subsuelo, conformando los acuíferos.

El sitio web Sudestada informó el martes 8 que para ese fin la empresa pretende utilizar el acuífero Tacuarembó, porción uruguaya del acuífero Guaraní, una de las reservas de agua dulce más importantes del planeta compartida entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. “Eso todavía no se ha determinado”, respondió ayer miércoles en Radio Uruguay la ministra de Vivienda, Eneida de León. “Eso tendrán que plantearlo y se estudiará y se resolverá. La Dirección Nacional de Agua da los permisos para esas extracciones de agua subterránea, que quizás sea viable en ese lugar”. Por lo pronto, UPM manifestó en su reporte que según el Mapa Hidrogeológico del Uruguay, la fábrica de pueblo Centenario se emplazará en una zona de acuíferos en rocas con porosidad por fracturas y niveles de alteración o disolución cárstica, “con alta a media probabilidad para agua subterránea”.

29 de abril de 2018

Los números del agua.

Los números del agua.

La posibilidad de que se instale una planta para la producción de celulosa sobre el río Negro se ha integrado al debate sobre la calidad del agua de ese río, debate que junto a los relativos al Santa Lucia y la laguna del Sauce son de los que más cobertura de los medios han recibido en los últimos tiempos.
En el caso del río Negro, los análisis de la DINAMA realizados desde 2009 muestran una situación consistentemente preocupante de contaminación, la que genera además problemas como son los derivados de la presencia de cianobacterias que incluso son claramente visibles en estos días en varios puntos del río.
Específicamente, los valores de la concentración de fósforo en las aguas del río Negro superan los que permite nuestra legislación en todas la muestras y a lo largo de todo el cauce, en algunos casos con valores hasta 10 veces superiores al máximo permitido 0.025mg/l. Cabe destacar que aún siendo esta una muy mala situación, no es la peor del país ya que los valores en algunos afluentes de la cuenca del Santa Lucía superan en 50 veces los valores máximos aceptables.
Esa situación sitúa igualmente  al río Negro en la calificación internacional de río eutrofizado, y es frecuente  observar a lo largo de su recorrido la presencia de cianobacterias y otros organismos. Eso es más frecuente en la temporada estival por el incremento de las temperaturas y en los embalses y zonas donde la circulación del agua es menos intensa, situaciones que favorecen y facilitan las denominadas “floraciones” de algas.
¿De donde sale ese fósforo?
Parte del fósforo proviene naturalmente de la erosión de los suelos, principalmente la originada por las lluvias que arrastran el sedimento a las corrientes y cuerpos de agua.
Otra parte tiene su origen en las actividades humanas como la agricultura, la silvicultura, la ganadería, la industria e incluso los asentamientos humanos. Todas ellas utilizan o generan compuestos fosforados que terminan integrándose con las aguas superficiales y subteráneas incrementando su contenido de fósforo.
En el caso del río Negro, el medio receptor es un río de 850 kilómetros de largo sobre el que se han creado en el último siglo tres embalses para la generación de energía hidroeléctrica.  El manejo de esos embalses por parte de la empresa eléctrica UTE hace que en determinados momentos y porciones del río su caudal sea 0 (cero).
En estas condiciones aparece la propuesta de UPM de instalar una planta de celulosa en una zona franca sobre el río Negro. La Validación Ambiental de Localización (VAL) recientemente presentada, pone números a esa propuesta y nos da una primera idea de la magnitud del proyecto que se dice produciría 2,1 millones de toneladas anuales de celulosa secada a aire, volumen que podría incrementarse hasta en 11% y que se ubicaría entre las represas de Rincón del Bonete (Presa Gabriel Terra) y la de Baygorria, cercano a Paso de los Toros. Una zona hoy caracterizada como rural y rural natural, en el departamento de Durazno.
Para su operación la planta tomará del río 125.000 m3 de agua diariamente,  consumiendo 21m3 por tonelada producida. Así, haría un vertido medio  al río de 106.500 metros cúbicos de efluentes diariamente.
Ese efluente, en lo que respecta al fósforo,  se especifica tendría valores normales medios de 1mg/l o menos y máximos no superiores a 2mg/l, valor que no se superaría en más del 10% del tiempo sin superar nunca los 5mg/l que son el máximo autorizado por el decreto253/79
Así se propone que esta planta no ingrese al río más de 85kg diarios de fósforo.
Para eso, el volumen de fósforo en el efluente debiera de ser de menos de 15g por tonelada producida y el contenido por litro de efluente no podría superar 0,8mg/l, todos valores que debieran ser sensiblemente reducidos si se incrementa a futuro la producción a 2.330.000 toneladas como se propone.
A modo de comparación, la planta de UPM en Fray Bentos que produce 1,3 millones de toneladas anuales de Celulosa, 60% de la propuesta para UPM2 y tiene autorizado volcar al río Uruguay 74 kilos diarios,  88% de lo que podría volcar al Río Negro la nueva planta. Ese valor es a menudo superado en la práctica, lo que ha llevado a la aplicación de multas.
Sobre las multas, cabe agregar que su aplicación de manera alguna es un remedio de los problemas generados por el incremento de contaminación que las origina y que los montos de las mismas las hacen insignificantes en el manejo económico de empresas como esta, que igualmente expresan, con buen eco de prensa,  su desagrado y protesta ante la medida.
Así queda claro que la propuesta es la de producir 60% más celulosa que en UPM Fray Bentos con solo 15% de aumento en el vertido de fósforo. Eso cuando se dice que se utilizará la misma tecnología y a menudo no se ha podido cumplir con ese parámetro menos exigente en UPM Fray Bentos
También queda claro que se pretende volcar en el río Negro, en el mejor de los casos,  al menos un  15% más de fósforo que el que se vierte al río Uruguay, cuyo caudal medio es 10 veces superior al del río Negro.
Respecto del caudal, el del río Negro es extremadamente variable y así el documento de UPM indica para la presa Gabriel Terra un caudal medio de 608m3/s, con un máximo histórico de de 6684, once veces la media, y un mínimo de 0 (Cero)
En el mismo documento los datos de caudal medio anual correspondiente a los años  2009, 2010 y 2011 para la misma represa son de 1250, 871 y 276 m3/s respectivamente.
Esas variaciones reflejan el manejo del caudal por parte de UTE para maximizar la generación eléctrica, pero también las variaciones en disponibilidad de agua debido a situaciones de superávit y de sequía fuera del control humano.
Caso especial es el de los caudales con valor cero. El caudal cero solo es posible con el cierre de las compuertas de una represa y eso tendría como consecuencia que se seque el cauce río abajo, cómo efectivamente sucedió el año pasado con importante mortandad de peces río debajo de la represa de Palmar.
No sucede lo mismo, si el cierre es por ejemplo en la presa Gabriel Terra ya que el espejo de agua de la represa de Baygorria, río abajo, llega  a los pies de la presa Terra evitando la vista del cauce seco del río.  Eso es notable incluso por la forma de los cursos de agua de la zona que presentan ensanches permanentes característicos de los embalses, incluso el arroyo Sauce, lindero del predio elegido por UPM, presenta características de un cuerpo de agua léntico en su desembocadura en el embalse de Baygorria.
Esa situación que podría llevar a la toma por parte de UPM de aguas contaminadas por sus propios efluentes, ha llevado a que se establezca en el denominado “Contrato ROU-UPM”, página 44 punto 3.7.2 una obligación para el Uruguay que reza “ROU hará que se establezca un flujo mínimo en el Río Negro aguas debajo de la Represa del Rincón del Bonete…..”
Mantener ese “flujo mínimo” puede ser imposible en épocas de seca y aún fuera de ellas su mantenimiento supondrá seguramente pérdidas económicas para UTE y una reducción en la  eficiencia en el manejo del sistema eléctrico nacional cuya magnitud no se ha dado a conocer y sobre la que nada dice la UTE.
Ante esto la pregunta que cabe como país y pensando en el mejor uso de los limitados recursos productivos reales y en maximizar su rendimiento económico;  y no solo en inflar un PBI que no sirve más que para figurar en algún ranking y mejorar la muy alicaída relación Deuda-PBI  con propósitos financieros es: ¿Para que?

27 de abril de 2018

15 Razones para decir no a UPM2

Muy buen análisis de Melazzi y Yohai que participaron en la Mesa de Economistas organizada por el MOVUS para discutir entre todos sobre la posibilidad de que UPM instale una nueva planta sobre el río Negro. Vale la pena leerlo.

Fuente: Semanario Brecha, 27/4/2018.

Quince observaciones para un NO 
UPM 2: ¿es beneficiosa para Uruguay?

1. EL CONTRATO. Mucho se habla de vaguedades y posibilidades, cuando lo correcto es atenerse a lo concreto y definido.1 El contrato establece una serie de obligaciones que en forma unilateral debe cumplir “Rou” (el gobierno uruguayo) para que después de que todas y cada una de ellas estén cumplidas, a juicio de Upm, ésta tome la decisión final de invertir o no. Nos parece imprescindible resaltar lo lesivo para la soberanía nacional que representa el conjunto de este contrato, que se sintetiza en este artículo: “4.3. Las partes reconocen y acuerdan que la decisión final de inversión de Upm sobre si procede o no con el proyecto de planta de celulosa quedará sujeta a la sola discreción de Upm, aun cuando cada una de las condiciones necesarias hayan sido satisfechas y el contrato suplementario haya sido suscrito”.

2. INVERSIÓN DE UPM. Invertiría 2.000 millones de euros (2.480 millones de dólares de hoy). Cabe destacar que durante más de dos años el gobierno difundió la cifra de 4.000 millones de dólares, quizás orientada a abonar en la población una percepción favorable al emprendimiento (al igual que con otras cifras).

3. INVERSIÓN DE URUGUAY. A) Construirá un ferrocarril moderno (Montevideo-Paso de los Toros) a su costo, que se estima en 700 millones de dólares. B) Se compromete a comprar obligatoriamente la energía producida por la planta. Se trata de 905 millones de dólares (72,5 millones de dólares anuales, descontados al 4,5 por ciento durante 20 años). A nuestro entender, otro subsidio encubierto a la empresa. Destacamos que en los plazos planteados el país no necesitará esta energía. C) Construirá un viaducto a la entrada del puerto de Montevideo cuyo costo (incluido un 15 por ciento de imprevistos) sería de 144 millones de dólares. Esto se complementaría con un nuevo puerto pesquero en Capurro; otros 103 millones de dólares. No olvidemos que Uruguay invirtió entre 30 y 35 millones de esa moneda en un puerto maderero en La Paloma, que sólo operó un año y medio.
Falta cuantificar la inversión en obras complementarias; el reforzamiento de las capacidades de la Dinama; “servicios externos” de asesoría ferroviaria que Upm contratará y deberá pagar Uruguay.
La inversión hasta ahora cuantificada que debería hacer Uruguay suma 1.850 millones de dólares. Es el 43 por ciento del total que necesitaría el proyecto. ¿Por qué Uruguay no negocia al menos un 40 por ciento de las acciones?2

4. EXENCIONES FISCALES. No sólo la planta (que estará en zona franca, pese a que en Brasil les cobran entre 30 y 33 por ciento e igual se radican allí), sino todas las plantaciones forestales pueden ser desgravadas por la cláusula que obliga a firmar un acuerdo de precios anticipados entre Upm y la Dgi, que regulará los precios de transferencia de la madera desde las plantaciones (que teóricamente deberían pagar impuestos) hasta la zona franca. En suma, una zona franca de 255 mil (o más) hectáreas. Esperemos que estos acuerdos de precios no reiteren la experiencia de Ancap al vender a las plantas el fuel oil por debajo del costo de importación. Esto implica la constitución de un oligopolio gigantesco, ya que Upm absorbería tres importantes empresas (Cofusa –40 mil hectáreas–, Forestal Río de los Pájaros –sin datos– y Elmadur –sin datos–). Las fusiones también estarán libres de impuestos.

5. GANANCIAS DE LA EMPRESA. De acuerdo a datos de múltiples fuentes internacionales relevadas, el costo de producción de la celulosa en Uruguay ronda los 300 dólares por tonelada. Desde 2000 hasta 2018 el precio internacional ha oscilado entre 400 (punto más bajo, en la crisis financiera de 2009) y 800 dólares la tonelada, y hoy está en torno a los 700 dólares. Dos millones de toneladas al año significan unos 800 millones de dólares de ganancia; en 20 años suman 16.000 millones de esa moneda. Descontando la inversión (2.480 millones de dólares), la empresa se llevaría, neto, 13.520 millones de dólares. En tres años desquita la inversión. Por cada dólar que trae se lleva cinco.
Un negocio espectacular, con pagos mínimos por concepto de cánones y algunos aportes al desarrollo tecnológico, que no pasarán de 8 millones de dólares anuales. La experiencia de las pasteras existentes indica que el canon abonado por ellas es menor a los gastos anuales de la Dinama por inspección, medidas compensatorias, análisis de laboratorios y similares, necesarios para el control del funcionamiento de esas plantas.

6. EMPLEO DIRECTO. A) El Mvotma informa que durante la construcción el promedio será de 2.850 puestos de trabajo, con picos de 4.500.3 A) Con la planta operando, difícilmente se necesiten más de 500 trabajadores.4

7. EMPLEO INDIRECTO. En su presentación a la Cámara de Industrias (febrero de 2018) Upm señaló que generará “4.300 empleos directos e indirectos, más 2.700 inducidos”, y por otra parte consideró “8 mil puestos de trabajo adicionales en la cadena de valor”. Ya analizamos los directos, pero el cálculo de los indirectos tiene un serio problema: prácticamente toda la forestación necesaria para abastecer a la planta (propia o a contratar) ya existe, no será empleo “generado” por ésta. Lo mismo ocurre con los servicios a estas plantaciones y el transporte requerido para su producción (se dirija o no a la planta). En cuanto a los “inducidos”, Upm habla de “600 empresas pequeñas y medianas adicionales”. ¿Serán los camioneros? ¿Unipersonales de servicios? Tengamos presente que las dos plantas de celulosa ya existentes no “multiplicaron” a prácticamente ninguna empresa (real) adicional. En cuanto a las menciones a la “cadena de valor”, es un concepto muy incipiente, y por lo tanto flexible y poco riguroso. En todo caso nos importa una “cadena de producción” y no una “cadena de ganancias”.

8. OTROS IMPUESTOS. La empresa señala que (fuera de la zona franca) abonará unos 120 millones de dólares anuales a partir de la “cadena de valor”. El análisis anterior demostró que Upm se atribuye como generada por ella una serie de actividades ya existentes. Al no ser esto así, este cálculo de impuestos pierde toda relevancia. Esta cifra no es sustentable, además, ya que la gran mayoría de las actividades fuera de la zona franca estarán “exentas”; para ello expresamente se pactará el acuerdo de precios de venta anticipada de madera a la zona franca.5

9. IMPACTO EN EL Pbi. La empresa señala y el gobierno repite que la planta generará un “aumento permanente de 2 por ciento en el Pbi”. A la luz de las anteriores observaciones resulta muy difícil sustentarlo. El escaso empleo directo, una parte menor del indirecto, unas pocas actividades menores vinculadas, algunos impuestos, pago de ciertos insumos y otras actividades de poco impacto minimizan las cifras tan difundidas. Es lógico: la propia celulosa es un commodity. Y no debemos encandilarnos con el aumento de las exportaciones; Uruguay exporta troncos, Upm celulosa desde una zona franca. Mucho más importante que el cálculo del Pbi es cuánto de la actividad de la trasnacional queda en el país. En este caso, como vimos, la empresa invierte 2.480 millones de dólares y en 20 años se lleva 16 mil millones de dólares. Luego de aportar agua, sol, suelo y trabajo, lo que no llega a los bolsillos de los uruguayos es cuantioso.

10. LA “OPORTUNIDAD”. Hay opiniones que así consideran la instalación de la planta, considerando los impulsos tecnológicos, actividades “inducidas” y otras. En realidad, diez años de experiencia de las otras plantas en el país muestran que casi nada de esto sucedió. Para la primera incluso se consideró un éxito establecer que un posible emprendimiento nacional tendría prioridad para adquirir hasta 15 por ciento de la celulosa producida, para fabricar cartón, papel o similares. Hoy el contrato con Upm establece, en su punto 3.1.1.a. ii, que el 100 por ciento de la celulosa se exportará.

11. ENERGÍA RENOVABLE. En atención al ambiente, se nos dice que estas plantas (no sólo Upm 2) generan energía “limpia”, de fuentes “renovables”, a partir de sus desechos forestales. Pero no es así. Las plantas funcionan con fuel oil, y al hacer la equivalencia energética entre la energía a partir de los desechos y la que aporta el fuel oil, los números se inclinan hacia el combustible fósil; el balance ambiental es negativo.

12. LA LEY FORESTAL. La norma vigente establece que más de 4 millones de hectáreas son de “prioridad forestal” y podrían, por tanto, sembrarse con eucaliptos. Hasta ahora habría 1.150.000 hectáreas forestadas. La sustitución del ecosistema natural de pradera (modificado por el ser humano), que predomina en nuestro país, por vastas masas forestales plantea una serie de problemas ecológicos. Si bien económicamente, en forma transitoria, es posible que a algunos terratenientes –y en particular a empresas vinculadas al negocio– les convenga, con una visión de más largo plazo es muy probable que para el país el resultado sea profundamente negativo. Plantar árboles en la pradera es muy sencillo. Revertirlo es sumamente costoso, y se debe tener en cuenta que los procesos físicos y biológicos son de muy largo plazo.

13. SOBRE EL PODER. En un plano más político, se dice que desde el punto de vista de la acción de gobierno la planta es positiva pues divide un poder tradicionalmente conformado en torno a grandes productores agropecuarios. “Dividir” el poder otorgaría más libertad a la política económica. Sin embargo, esta posibilidad es muy dudosa, o más bien falsa. Es incomprensible pretender que un gobierno gane libertad por incorporar en la ecuación a una empresa trasnacional.

14. REGULACIÓN DEL RÍO NEGRO. El contrato establece que el gobierno garantizará a Upm “un flujo mínimo en el Río Negro aguas debajo de la represa de Rincón del Bonete”. Actualmente Ute es responsable de la regulación del flujo en función de las necesidades energéticas y acorde a las previsiones climáticas. Esto de-saparece y el flujo lo determinará la necesidad de agua para Upm. No es casualidad que la ubicación de la planta sea exactamente aguas abajo de la represa (no confían en el flujo natural del río), con lo que aun en épocas de sequía tendrá prioridad para su abastecimiento. Para tener una idea del perjuicio económico potencial para Ute, digamos que durante 2017 las represas del Río Negro generaron 2.550.000 megavatios-hora, por un valor de 185 millones de dólares.
Es más, si Upm y el gobierno aducen que el agua consumida por la planta vuelve “limpia” al río, ¿por qué no se establece (se negocia) la condición de un circuito cuasi cerrado? Mediante éste se reutilizaría la mayor parte del agua que fluye de la planta, en lugar de sacar del río todos los días ese volumen.

15. SOBERANÍA. Si surgen discrepancias en cuanto a la marcha del proyecto, el contrato establece que serán dirimidas en tribunales internacionales. Nuevamente, nuestro sistema legal es relegado. Además, toda situación que se presente ya está sujeta al Tratado de Protección de Inversiones con Finlandia. Y en el primer punto señalamos que Uruguay se obliga, pero Upm resolverá si invertir o no.
Por último, la cláusula 2.4 del contrato señala: “Beneficios indicativos. Rou espera que los beneficios del proyecto Upm podrían incluir los beneficios referidos en las cláusulas 2.2 y 2.3. Dichos beneficios son únicamente indicativos y no constituyen obligación o compromiso alguno para que Upm y el proyecto Upm alcancen dichos beneficios o resultados”. El gobierno “espera” beneficios, “podrían” incluir… y Upm no asume ningún “compromiso”. Toda una confesión de parte. Sumada a las 14 observaciones anteriores, cabe preguntarse: ¿soberanía o sometimiento?

CONCLUSIÓN. Todo conduce a pensar que el gobierno cree que “lo que es bueno para una empresa trasnacional es bueno para los uruguayos”. Una concreción más de la política de que “el mercado decide”. Por el contrario, este proyecto no es beneficioso para Uruguay. La cláusula 4.5 del contrato dice: “Ninguna de las partes incurrirá en responsabilidad alguna de cualquier naturaleza bajo o en relación con este contrato antes de la fecha de definición final de inversión (incluso con respecto a cualquier incumplimiento de obligaciones)”.

Nos queda la esperanza de que en algún momento próximo prime la lucidez y la conciencia del interés nacional.
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* Gustavo Melazzi es docente, doctor en economía por la Unam. William Yohai es médico y analista de temas económicos.
1.            Además del contrato firmado entre Uruguay y Upm, la información de este artículo emerge de numerosas fuentes que no citamos por su extenso número, pero que figuran en los artículos de Brecha del 2-XI-07 y del 5-VIII-11, y de Voces del 19-X-06 y del 18-VIII-16.
2.            Desde el punto de vista del desembolso efectivo que debe hacer Upm al invertir, ésta puede: a) solicitar un crédito con garantía estatal por 1.450 millones de dólares (72,5 millones por venta garantizada de energía durante 20 años); b) lo descuenta al 4,5 por ciento (son 905 millones de dólares). En esta alternativa, la inversión efectiva de Upm se reduce de 2.480 a 1.578 millones de dólares (48 por ciento), y Uruguay invertiría 1.761 millones de dólares, 52 por ciento del total del proyecto.
3.            Véase página 42 del documento “Viabilidad ambiental de localización: Cuecar SA-planta de celulosa Paso de los Toros”, disponible en: http://www.mvotma.gub.uy/portal/ambiente-territorio-y-agua/gestiona/puesta-de-manifiestos/item/10009772-manifiesto-cuecar-s-a-planta-de-celulosa-paso-de-los-toros.html
4.            Véase: http://zonasfrancas.mef.gub.
uy/innovaportal/file/21756/2/contribucion-al-empleo-2015–analisis-de-la-ocupacion-en-zonas-francas.pdf
5.            Reporte 2017 de la empresa (donde además informan que pagaron 12 millones de euros en impuestos en Uruguay).

11 de abril de 2018

¿Los Indecisos al Poder?



Se acerca nuevamente el tiempo electoral, aunque muchos puedan decir, seguramente con razón, que en Uruguay ese tiempo es siempre, y que la campaña para la próxima elección comienza cuando  se cierran  las urnas de la anterior.
Eso es especialmente notable cuando se ve el impacto mediático que en todo momento tienen las encuestas electorales  y su análisis. Más allá de que esas encuestas son, en el mejor de los casos, solo una fotografía del momento, su revisión en el tiempo permite identificar tendencias, que pueden ser significativas cuando la metodología de la encuesta se ha mantenido.
Dejando de lado las posiciones relativas de las intenciones de voto hacia los diferentes partidos, algunos de los cuales tienen porcentajes de participación dentro  del margen de error establecido en la ficha técnica de las encuestas; su revisión en el tiempo muestra en todas un notable el incremento del porcentaje de personas que no expresan una preferencia electoral o partidaria.
En algunas encuestas los  ”indecisos” se han multiplicado por 2.5 en los últimos 5 años convirtiéndose en la opción mayoritaria del electorado, por encima de cualquier partido político y alcanzando al 40% de los encuestados.
La historia nos muestra que llegada la elección,  en un país con larga tradición de partidos políticos fuertes y con voto obligatorio, los que finalmente anulan su voto o votan en blanco son un porcentaje menor que los que declaran eso en las encuestas, pero nunca se han registrado tan altos porcentajes de indefinición.
Dejando de lado que el descreimiento o la falta de confianza en las encuestas motiven a ocultar la preferencia, o que se dé el caso de un voto “vergonzante”  en que el votante siente vergüenza de su opción y no la expresa;  lo cierto es que en todos los estratos sociales y en todas las categorizaciones territoriales el porcentaje de “indecisos” se ha incrementado marcando una menor identificación partidaria.
Asumiendo que la metodología revisada de las encuestadoras, que ahora incluyen la telefonía celular, sea correcta y sus resultados representativos de la población, parte de este cambio puede  ser por la irrupción en el padrón electoral de más de 150.000 “post milennials”, la denominada generación “Z”,  que no tiene referentes propios en un sistema político todavía dominado por  ”Baby Boomers” con 60 años o más.
Otra razón que seguramente influye en el alto índice de indecisión y de no identificación político partidaria está en que más allá de lo anecdótico, el sistema político no tiene agenda de desarrollo. Ello aleja del sistema a los individuos que lo ven como algo ajeno, fuera del mundo real, en especial porque la inercia tiende a mantener una economía primarizada dominada por intereses empresariales, muchas veces multinacionales, que es incapaz de generar trabajo genuino para todos, siendo además “crédito dependiente”.
Eso termina alejando gente de la política y limitando la posibilidad de generación de opciones renovadoras en el sistema, el que las limita al auto reglamentar incluso la propaganda electoral de manera que favorece a las corrientes existentes sobre las que pudieran integrarse, especialmente por fuera de las actuales estructuras partidarias.
Esa situación potencia e incrementa otros ámbitos de participación ciudadana que se visualizan como más cercanos, porque impulsan intereses sectoriales, sin encuadrarlos  una estrategia de país.
Un poco como que a falta de dirección, sin un timonel que marque el curso, se genera la situación de sálvese quien pueda.
La obligatoriedad del voto hace que la reacción final al momento de votar impulse a  la elección del que se visualiza como el mal menor entre la limitada opción del menú electoral, en un último acto de fe hacia un sistema que aparece encerrado en sí mismo y que cada vez da menos respuestas.
Ese ”menú electoral” que se definirá  en las próximas elecciones internas donde el voto no es obligatorio y podría darse una baja participación.  
Ante esto, más allá de estirar esta agonía en base a una “legalidad” e “institucionalidad” que para mantenerse en el tiempo debieran ser más que el sostén de una estructura que se ve como lejana, es imprescindible involucrar realmente a los ciudadanos, no ya como meros “votantes” o ”militantes”, peones de los caudillos de turno, sino como participantes reales, ciudadanos en todo el significado de la palabra, orgullosos de este país y que entiendan que sus opiniones y acciones valen.
Ese es el desafío para el sistema político.

22 de marzo de 2018

Debate organizado por el MOVUS "Aspectos económicos del contrato con UPM"

Sigue el texto de la nota publicada por Búsqueda sobre el debate organizado por el MOVUS respecto de los aspectos económicos del "Contrato ROU-UPM".
Este debate es parte de un ciclo de mesas debate sobre diferentes aspectos del contrato con UPM. Los videos de esos encuentron se pueden ver en el Canal MOVUSTV de YouTube.

 
Debate sobre UPM derivó en un intercambio entre un jerarca del gobierno y un consultor agropecuario acusado de “opositor”

“No sabía que iba a haber una arenga político-partidaria que me involucraba; el representante del gobierno dice que pertenezco a los ‘autoconvocados’, pero no soy representante ni nada del movimiento de ‘autoconvocados’. Me pidieron que hiciera un diagnóstico (el 23 de enero en Durazno) y lo hice. No dejen que les mientan tan fácilmente. (…)  Nunca vi un encono tan grande contra la ganadería porque políticamente no son afines, y que se diga que es mejor una multinacional, no salgo de mi asombro” dijo el consultor agropecuario Eduardo Blasina, visiblemente molesto durante un debate que se realizó el miércoles 14 en la Facultad de Psicología.

Blasina respondió al director de Planificación de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Fernando Isabella, quien, durante su presentación en defensa del proyecto de inversión de la empresa finlandesa UPM en el centro del país, identificó al otro panelista primero como integrante de los “autoconvocados” y luego como “opositor”, aunque en realidad este coincidía en apoyar la inversión finlandesa.

Isabella pidió disculpas a Blasina y aclaró que en su opinión es bueno que Uruguay se diversifique para no depender de un solo sector.

En el debate, organizado por el Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus), participaron también el doctor William Yohai y el economista Gustavo Melazzi, de la Red de Economistas de Izquierda.

Mientras Yohai y Melazzi se expresaron de forma muy crítica acerca de la carta de intención firmada por representantes de UPM y el gobierno uruguayo, Blasina e Isabella, desde diferentes ángulos, hablaron a favor.

“Vayan preparando los tomates, porque me parece muy valioso que tengamos 15 años de crecimiento y no sé si es buena cosa que suba el PBI, pero que caiga seguro que no lo es. Lo que estamos discutiendo es en relación con la mayor inversión de la historia”, advirtió Blasina.

Dijo que confía en una empresa finlandesa: “Si me dicen que vienen de Rusia, Estados Unidos, India, pero Finlandia...”.

El ingeniero agrónomo evaluó como positivo el crecimiento de Uruguay en los últimos 15 años y opinó que “si crece durante 30 años, se puede convertir en una Holanda”.

“Nos falta mucho aún desde el punto de vista cultural y si vienen de Finlandia, es un país del cual algo para aprender hay. Si hacen las cosas como en Finlandia, desastres no van a hacer. Algún método de organizarse encontraron que nosotros no”, opinó.

Luego habló de algunos aspectos del contrato. “Invertir en una vía férrea no me parece mal. (…) Sacar la producción por ferrocarril, no me parece nada mal”, dijo.

También se refirió a la situación de los jóvenes al norte del río Negro. “¿Cuál es la opción laboral en Paso de los Toros? Si sos hombre, milico, ¿si sos mujer? Para los que estamos en los bordes es una cosa;  pero si estás en el medio del país, sos el último rezagado”, opinó.

“No sé si ustedes han ido a Paso de los Toros y han hablado con un muchacho de 20 años. Es un pueblo que no tiene nada más que ser empleado público, acomodarse en la Junta o ser milico”, insistió.

Superganancias, falacias y dignidad.

Yohai dijo que luego de analizar los costos y los precios de mercado llegó a la conclusión de que “no hay ninguna empresa en el mundo que deje estas superganancias y eso se debe a las rentas del suelo”.
Luego quitó importancia a la cantidad de empleos que ocupa la cadena celulósica, que situó en nueve por hectárea. También dijo que en el futuro habrá “250.000 hectáreas de zona franca” y calificó de “falacia” y “fantasías” los supuestos beneficios para el país que dejaría UPM.

En relación con la obligación de comprar energía eléctrica a la planta durante  20 años, dijo que se trata de un precio muy alto, sobre todo por la capacidad de producción que tiene Uruguay muy superior a la demanda. “Nunca se va a necesitar esa energía. La capacidad actual es muy alta, es un cheque de subvención de 900 millones de dólares y, sumado al costo del ferrocarril y el  puerto, en total suma al menos 1.850 millones de dólares”, afirmó.

“Estamos a tiempo. Nadie menciona la dignidad. Estamos a tiempo de renegociar el contrato. Este país no tiene dignidad, esa palabra no se conoce. Es una palabra que nadie menciona. Esperamos que esta indignidad sea revertida”, dijo Yohai, y se pronunció por “establecer detracciones a las exportaciones de maderas”.

Melazzi planteó que no existe un análisis serio acerca de la experiencia con las dos plantas que ya existen.
“Desde hace años, en el Uruguay tenemos dos plantas de celulosa, sin embargo no se hace ninguna evaluación. ¿Cómo ha funcionado esto entre las promesas que se han hecho y la realidad? Sería bueno saber qué se piensa en Fray Bentos”, afirmó el economista.

También sostuvo que el canon que pagan las dos empresas ya instaladas no alcanza para los gastos de preservar y monitorear la zona.

Luego dijo que la inversión de la tercera planta no es tan grande como se dijo antes y que se hizo “un análisis muy poco serio sobre puestos de trabajo”.

Melazzi apuntó a la falta de información clara: “La pregunta clave es ¿qué gana Uruguay? ¿Este es el cambio de estructuras que se propuso? ¿La cuenta del PBI y nada más?”.

Insistió en que “si las ganancias se llevan al exterior ¿entonces al Uruguay qué le queda?”. Explicó que además del PBI existe el Producto Nacional Bruto (PNB), que es lo que queda en el país.

“Si consideramos las ganancias que se llevan al exterior, se van 2,2 por cada dólar invertido. Cada año Uruguay es más pobre, se va más de lo que entra. No hay ningún elemento concreto por el cual Uruguay se beneficie. Lo que es bueno para la multinacional no es bueno para Uruguay”, señaló.

El economista concluyó que “no hay un programa de desarrollo, se está trabajando al golpe del balde”.

“En todos lados”.

A su turno, Isabella defendió “el proyecto de celulosa como un todo, no solo el complejo UPM que incluye producción de energía y químicos”; pero advirtió que “es un elemento más en las acciones que se hicieron en estos años y que arrojaron resultados positivos de crecimiento”.

Agradeció la invitación porque en su opinión “hay que estar en todos lados y dar los debates”, pero advirtió que estaba en minoría porque Blasina es “opositor”.

El director de OPP aclaró que el contrato firmado “es fruto de una negociación, en algunas cosas se gana y en otras no”.

Luego hizo referencia a períodos anteriores. “Uruguay no crecía y tenía un empresariado que no cumplía su función”, aseguró, y dijo que UPM es apenas “un eslabón más” de una política que “ha dado enormes resultados en términos sociales”.

Para explicar su defensa de la cadena celulósica dijo que es bueno apostar a la diversificación productiva.
“Los  países que tienen una monoproducción dependen de grupos que tienen mucha influencia, la realidad es un poco más compleja”, advirtió.

Polemizó con Yohai respecto a exportar madera, porque “el flete es muy caro ya que se exporta agua”.
También defendió el papel de la cadena de celulosa porque es “el doble de intensiva” que la ganadería y “si se deja la lechería afuera, aún más”.

También explicó que los productos “se venden en otros mercados y, además, es una ventaja no depender de un actor único como los frigoríficos”.

Otra de las ventajas es, por ejemplo, respecto a las sequías, porque como el ciclo es de nueve años, las eventuales sequías se distribuyen de otra manera.

También destacó los términos políticos. “Los sectores sociales no son los mismos, divide el poder”, explicó.

Otra ventaja para Uruguay es “familiarizarse con alta tecnología”, apuntó, y destacó que al instalarse en el centro ayuda al desarrollo de una zona con los mayores índices de pobreza. “Es un objetivo social en sí mismo. Es el Estado el que tiene que asumir eso”, explicó.

En la ronda de preguntas, Yohai insistió en una mirada pesimista: “Al bajar un poco los commodities ya estamos en problemas y no nos va a sacar UPM”.

Yohai dijo también que, como en efecto, exportar troncos no es rentable, quien estaba en un problema con los árboles era UPM. “Estaba atenazada y los iba a usar de supositorio y, sin embargo, negoció con el presidente diciendo desde hace dos años que si no viene UPM poco menos que se acaba el país”. Para Yohai, “esto no fue una negociación sino una entrega, porque la situación de fuerza la tenía el gobierno uruguayo. Que venga alguien y me explique. ¿Y si ponemos la mitad de la planta, porque no tenemos el 50% de las acciones, y que las inversiones las hagan ellos?”.

Durante una charla que se realizó el viernes 9 en la Casa Bertolt Brecht, los académicos finlandeses Thomas Wallgren y Teivo Teivainen dijeron que en su país también comienza un debate sobre las inversiones de UPM. Opinaron que el poder económico escapa al control en algunos aspectos y “afecta la democracia y debe ser estudiado porque a la larga marca un tipo de modelo de desarrollo cuestionable”.

Publicado en el Semanario Búsqueda.

20 de marzo de 2018

Importaciones de productos químicos para perforaciones petroleras 2017

La empresa Schuepbach importó en 2017 casi 168 toneladas de productos químicos y después de perder en el derrame del primer pozo 125 toneladas de lodo químico terminó importando 38 toneladas más.

Importaciones de Schuepbach registradas en la Aduana de Uruguay:

 

EMPRESA PETROLERA INSOLVENTE PONE EN PELIGRO LAS RESERVAS DE AGUA

Ante las declaraciones de la empresa Petrel sobre su ”Plan de Trabajo” y las “razones por las cuales sigue invirtiendo en Uruguay”, las organizaciones sociales involucradas en este tema consideramos inaceptable pretender que se considere como "normal" los derrames como el ocurrido en la perforación de Cerro Padilla, que está siendo sancionado por la Dinama y obligó a la empresa a importar más sustancias químicas.
Más grave aún es decir que esos derrames solo se producen en rocas pero nunca en el agua o el acuífero porque atenta contra la inteligencia de los uruguayos o evidencia una ignorancia total de las carácterísticas geológicas del subsuelo.

Al contrario de lo expresado en su momento por la dirección de la DINAMA, las perforaciones exploratorias de hidrocarburos no son iguales a las que buscan agua; lo que además queda en evidencia porque la propia DINAMA solicitó para este caso un Estudio de Impacto Ambiental que no pide en las perforaciones por agua.

A modo de justificación, también se sostiene que los productos químicos utilizados y derramados son “biodegradables”. Desde la Puesta de Manifiesto del plan de perforaciones de Petrel venimos solicitando a la Dinama una información y evaluación precisa sobre las 168 toneladas de productos químicos importados por la empresa y, hasta el presente, solo hemos recibido respuestas incompletas.

Ante la confirmación de nuestras prevenciones sobre el impacto de estas actividades, venimos planteando a la Dinama la suspensión de estas perforaciones sobre el Acuífero Guaraní porque están poniendo en peligro la calidad y disponibilidad del agua, un recurso estratégico infinitamente más valioso que los hidrocarburos.

Las declaraciones de Petrel diciendo que busca nuevos socios en Uruguay para financiar su actividad, que está comprometida por los gastos excesivos en incidentes e interrupciones y por el derrumbe de sus acciones en la Bolsa Australiana, que pasaron de un pico de 2,15 centavos de dólar, en octubre de 2017, a 3 milésimos de dólar australiano hoy. Menos de la séptima parte de su valor hace solo 5 meses.

Por último, tenemos serias dudas sobre la legalidad de la operativa de Petrel en Uruguay en sustitución de la empresa Schuepbach, de la que solo es un accionista. Es Schuepbach la que oficia de garantía en el contrato con ANCAP, que incluye una cláusula para el cambio de titulares y la venta de los derechos, procedimiento sobre el cual no se ha brindado información oficial hasta el momento..

Ante esto llamamos a la reflexión y el análisis de estos hechos para no permitir que se siga arriesgando la integridad de nuestra mayor reserva de agua por una aventura petrolera  en la que los contratos firmados aseguran muy pocas ventajas, y muchas incertidumbres, para el Uruguay, aún en el supuesto caso de que se encuentren hidrocarburos comercialmente explotables en estas operaciones.

Uruguay Libre de Megaminería

1 de marzo de 2018

El 2017 fue el año más cálido en Uruguay desde que hay registros

Si bien no hubo una comunicación desde los organismos del estado que se deben ocupar de estos temas, estudios de técnicos uruguayos independientes muestran que 2017 fue el año más cálido de la historia uruguaya.
A nivel mundial la NOAA (Agencia meteorológica de los EEUU) lo ubica a 2017 como el tercero en la historia solo superado por 2016 y 2015 que fueron los dos mas cálidos registrados. (1)
Espero que les interese.

Semanario Búsqueda 1º de febrero de 2018

Duraznos chilenos, pelones españoles y faltan ciruelas, que llegan de Argentina. Las fruterías
uruguayas se han llenado este verano de productos extranjeros. Es que la cosecha en Uruguay ha
sido mala y esto era predecible, comentó a Búsqueda el meteorólogo Mario Bidegain, exdirector
del área de Climatología del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y exdocente de la
Facultad de Ciencias.
“Estamos pagando las consecuencias” de las altas temperaturas durante 2017 y un invierno
“excepcionalmente cálido, por el que las plantas no tuvieron la cantidad de horas de frío que
necesitaban para poder fructificar y dar una buena cosecha”, indicó Bidegain.
El 2017 ha sido “significativamente cálido”, destacó. Tras completar el trabajo titulado
Temperaturas anómalas en Uruguay en 2017 y calentamiento global, al que accedió Búsqueda,
concluyó que “el año 2017 fue el más cálido sobre Uruguay desde que hay registros”
instrumentales, que existen en varios puntos del país a partir de la década de 1950.
Para llegar a esta conclusión Bidegain analizó los datos registrados por las estaciones
meteorológicas de superficie instaladas en diferentes puntos de Uruguay que pertenecen al
Inumet (19) y al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, INIA (5). Además, sumó al
análisis información satelital de la agencia espacial estadounidense, NASA, para el territorio
uruguayo.
El récord uruguayo no es un hecho aislado, es parte de una tendencia global. El 29 de diciembre
de 2017 el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina anunció que el 2017 fue el año más
cálido desde que existen registros en el vecino país. El 18 de enero de 2018 le llegó el turno a la
Organización Meteorológica Mundial (OMM), que anunció que el 2017 había sido el tercer año
más cálido de la historia desde que hay registros. Además, los años 2015, 2016 y 2017 han sido
confirmados como los tres más calurosos “en una clara señal de cambio climático a largo plazo
relacionado con el aumento de las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto
invernadero”, detalla el comunicado de la OMM.“La tendencia a largo plazo de la temperatura (en ascenso) es mucho más importante que el
ránking de los años individuales y esta tendencia es creciente”, destacó el secretario general de la
OMM, Petteri Taalas. Según los registros, 17 de los 18 años más calurosos han ocurrido en este
siglo y el grado de calentamiento de los últimos tres años “ha sido excepcional”, destacó Taalas.
La variabilidad climática es normal, no hay un año igual a otro y ocurre que hay años más
lluviosos, otros más secos, unos más cálidos y otros más fríos. “La gran pregunta es, ¿esto que
pasó en 2017 en Uruguay ya está, pasó, o es parte de un proceso del cambio climático en el que
podemos esperar temperaturas cada vez más altas?”, cuestionó Bidegain.
Los registros de Europa y Estados Unidos muestran que las temperaturas han venido en
permanente aumento desde el comienzo del siglo XIX y se han disparado con la Revolución
Industrial, cuando comenzó la quema de carbón y luego el uso de combustibles fósiles que
generan gases de efecto invernadero.
“El hombre está actuando sobre la tendencia natural”, destacó Bidegain.
El tema es que para disminuir las emisiones es necesario tomar medidas de peso económico,
aumentar el uso de energías renovables y alejarse del uso masivo de combustibles fósiles, algo a
lo que se comprometieron los países en el Acuerdo de París en 2015 pero que aún no ha
mostrado grandes resultados.
Según los últimos datos disponibles de 2013, Uruguay aporta el 0,066% del total de emisiones de
gases de efecto invernadero a escala mundial. Aporta poco pero sufre igualmente las
consecuencias, por eso ningún país debe “quedarse con los brazos cruzados” pese a que hoy el
partido “se está jugando entre China y Estados Unidos”, los mayores emisores, comentó
Bidegain.
En Uruguay, el impacto de las altas temperaturas fue importante en la producción de la granja
este último año y también en la producción de trigo y cebada. La falta de frío provocó pérdidas
por malos rendimientos en las cosechas, que fueron de mala calidad. Si la tendencia continúa los
cultivos de invierno se van a ver cada vez más en aprietos, comentó Bidegain.
También hay riesgos para la salud, agregó. Por ejemplo, las enfermedades asociadas a climas
cálidos podrían comenzar a afectar más a Uruguay. De hecho, habitualmente el ciclo del
mosquito Aedes aegypti se corta en invierno pero con temperaturas cada vez más altas existe
riesgo de que empiece a cambiar.
Números altos.
El promedio sobre Uruguay en 2017 fue de 18,8ºC, unos 1,4ºC por encima de lo normal, todo un
“récord”, destacó Bidegain.
El valor de referencia para Uruguay es de 17,4ºC y para calcular este número se toman en cuenta
las temperaturas entre los años 1961 y 1990. Este es el valor de referencia que actualmente
utiliza Inumet y que también usó Bidegain. Si se toma el período 1981-2010 como referencia, en
este caso el valor es 17,8ºC.
Al comparar la temperatura promedio de 2017 con la de referencia para Uruguay se ve una
diferencia de más de un grado y esto es “significativo”, destacó Bidegain.
El 2017 fue a escala mundial un 0,4ºC más cálido que la media registrada entre 1981 y 2010
(14,3ºC) y fue el año pasado 1,1ºC superior si se consideran los niveles preindustriales, según
datos de la OMM.
El 2001 había sido anteriormente el año más cálido en Uruguay, con un promedio anual de
18,7ºC, esto es 1,3ºC por arriba de lo normal.
Al analizar lo que ocurrió en el país, “dentro de todo lo cálido que ha sido el 2017, el Este es el
que más ha aumentado” las temperaturas con respecto al valor de referencia, destacó Bidegain,
quien también analizó las altas temperaturas que hubo en aguas uruguayas basándose en datos de
la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en
inglés) de Estados Unidos.
Hace varios años ya que se observa este aumento en el Este del país y Bidegain lo relaciona con
el aumento de la temperatura del océano.
Norte y sur.
La temperatura promedio de Uruguay para 2017 (18,8ºC) oculta diferencias. En el sur del país la
temperatura promedio fue de 18°C, mientras que en el norte el valor más alto fue de 20°C en el
departamento de Artigas. Estas diferencias entre norte y sur son “lógicas”, comentó Bidegain.
En la zona metropolitana, la estación meteorológica de Carrasco registró su máximo absoluto
anual el día 30 de diciembre con 33,2°C mientras que a escala nacional el máximo absoluto fue
en Mercedes con 37,0°C el mismo día 30 de diciembre de 2017.
Los datos corresponden a los registros de temperatura “al abrigo”, dentro de las casetas de
medición. Las sensaciones térmicas suelen ser superiores, aclaró Bidegain.
Invierno caluroso.
El verano 2016-2017 (diciembre 2016, enero 2017 y febrero) mostró “anomalías positivas
importantes”, concluyó Bidegain. Esto quiere decir que la temperatura promedio para el verano
2016-2017 fue superior a la que suele haber en los veranos uruguayos. De hecho, fue 0,8ºC
superior en promedio.
El otoño de 2017 (marzo, abril y mayo) fue “extremadamente cálido”, destacó Bidegain. En esta
estación el promedio para el otoño fue 1,1ºC superior. De todos modos hay una estación que
dispara los números: el invierno.
“Sin lugar a dudas, el pasado invierno 2017 (junio, julio y agosto) fue el más cálido registrado”
con una temperatura 2,6ºC por encima de lo normal. Un análisis más detallado de los meses
permitió ver que el mes de junio de 2017 estuvo 2,7ºC por encima, julio 3ºC arriba y agosto unos
2,2ºC al alza.
“Las condiciones extremadamente cálidas que dominaron todo el país durante esta estación llevó
a que en algunos lugares experimentaran temperaturas extremas que fueron récord para estos
meses”, analizó Bidegain en su trabajo. Por ejemplo, en Artigas el 25 de agosto se registraron
temperaturas de hasta 33,1ºC.
La primavera, en cambio, fue un periodo con temperaturas “ligeramente por encima de lo normal
sobre Uruguay”, estudió Bidegain. De todos modos, estuvo 0,7ºC por encima de la temperatura
que se toma como referencia. Noviembre fue el único mes por debajo de lo normal, con 0,5ºC
menos en promedio.


Nota de  María Paz Sartori
(1)  http://www.noaa.gov/news/noaa-2017-was-3rd-warmest-year-on-record-for-globe