15 de junio de 2018

El Contrato ente UPM y UTE es observado por el Tribunal de Cuentas.

El portal ecos.la presenta un buen resumen de las observaciones del TCR al contrato que UTE firmó con UPM en cumplimiento del documento firmado por funcionarios de Presidencia de la República con UPM, sigue el texto:  

Objeción está referida a que el gobierno eludió un proceso licitatorio al obligarse adquirir los excedentes generados por la planta.

Por cuatro votos contra tres, el Tribunal de Cuentas de la República (TCR) observó una parte del acuerdo que el Poder Ejecutivo, en representación del Estado uruguayo, firmó con UPM para la eventual inversión en nueva planta de pasta de celulosa.

La observación está referida específicamente al contrato de compra- venta suscrito entre UTE y la multinacional, por la que la empresa se obliga a adquirir la totalidad del excedente de energía eléctrica generado por la firma finlandesa en su proyectado emprendimiento de Durazno.

La objeción del organismo, apoyada por los tres ministros de la oposición y la presidenta, Susana Díaz, radica en la ausencia de un proceso licitatorio, previsto por la ley en todos los casos en que el Estado decide comprar energía a privados.

Sin embargo, el gobierno procedió a acordar la adquisición en forma directa con Cuecar SA, la razón social con la que se presenta UPM a la hora de negociar su posible segunda planta de celulosa en Uruguay.

A través de ese convenio, el Estado asumió la obligación de quedarse con el excedente energético de la pastera, por el que pagará US$ 72,50 el megawatt/hora por un período de 20 años.

Estas condiciones fueron duramente cuestionadas por la oposición política, al considerar que el precio pactado es sensiblemente superior a la realidad del mercado.

La observación del TCR será enviada a UTE junto a las recomendaciones procedimentales del organismo. Al ente se le abren dos opciones. O procura “levantar” las objeciones, que implicaría la apertura de un llamado competitivo, o sigue adelante con lo pactado con UPM.

Vale decir que el Estado le compra a la pastera el excedente de generación de la planta ubicada en Fray Bentos. En ese caso sí se cumplió con un proceso licitatorio, aunque los finlandeses fueron los únicos que ofertaron para vender energía.

La intervención del Tribunal giró exclusivamente en torno a lo referido a UTE y el acuerdo energético. El gobierno eludió enviar al organismo el contrato general, suscrito con la empresa a fines del año pasado, como marco de las negociaciones para la inversión.

Si eso hubiera sucedido, un ministro opositor dijo no tener dudas de cuál hubiera sido el resultado. “Habría sido observado desde la primera a la última letra”.

Nota publicada por el portal ecos.la

 http://ecos.la/9/actualidad/2018/06/14/24234/tribunal-de-cuentas-observo-el-acuerdo-de-compra-de-energia-a-upm/

14 de junio de 2018

Compensando lo incompensable (UPM y el Río Negro)


La firma del documento, que algunos denominan contrato, entre el gobierno uruguayo y UPM  el pasado 7 de noviembre marca un hito en la relación entre los estados y las empresas.

Seguramente en el futuro, el documento firmado podrá ser estudiado como ejemplo de la capitulación voluntaria de las potestades del estado frente a las pretensiones de una empresa para operar en su territorio. Ese documento, que incluye la jurisdicción internacional para la resolución de controversias, tiene como cláusula gatillo la denominada Decisión Final de Inversión (DFI) por parte de UPM, a partir de la cual cobran fuerza todas las disposiciones que lo integran.(1)

Entre otras cosas el documento incluye en su punto 3.2.10 (d) una cláusula por la que: “ UPM se compromete a compensar ambientalmente a ROU “

Ese concepto de compensación es el mismo que hoy le permite a una empresa contaminar en una determinada parte del mundo y pagar su culpa con la compra de algún certificado de carbono u otra medida similar en otra parte del mundo, en el entendido de que el mundo es todo uno.

El mecanismo me recuerda un poco a las “indulgencias” que en el pasado tenía la Iglesia Católica, no se perdona el pecado, pero lo exime de la pena.

Tal como entonces, se genera un mercado de pecados, en este caso ambientales, por el que se le pone precio a los componentes del ambiente y se organiza una compleja ingeniería financiera para medir la compensación y darle a los damnificados el justo valor por las pérdidas causadas.

Casi suena bien, pero antes de seguir por este camino, los invito a detener la lectura y por un momento pensar como seres pensantes que supuestamente somos.

¿Cuánto vale la pérdida de un monte nativo? ¿Cuánto por no poder pescar en un arroyo?

No faltará el economista ambiental que prontamente haga un cálculo y nos salga con una cifra en alguna moneda, pero, todos tenemos claro que esos billetes no traerán de nuevo el monte ni los peces.

Volvamos a lo de que: “ UPM se compromete a compensar ambientalmente a ROU

¿Que quiere decir eso?

Evidentemente es el reconocimiento de que la empresa contaminará, ya que de otra forma no habría nada que compensar.

Una simple definición de la compensación ambiental dice que es un conjunto de medidas y acciones  que se implementan siempre que no se puedan adoptar medidas de prevención, corrección, mitigación, recuperación y restauración eficaces.

Así, la previsión de compensaciones ambientales es un claro índice de que no podrán tomarse y ponerse en práctica medidas suficientes para evitar la contaminación del ambiente a partir de la planta.

El documento firmado nos aclara que esa “compensación ambiental” en el caso de la pretendida planta de UPM en el Río Negro se limitará a la suma de 10,5 millones de dólares a ser utilizados en el saneamiento de Paso de los Toros y Pueblo Centenario.

Sobre eso se expresó el mes pasado la Ministra De León diciendo que la empresa se comprometió por escrito a “colaborar en la limpieza, mejora y mantenimiento de los efluentes de este río” (2)

Incluso se ha dicho por parte de voceros del gobierno que se trabajará conjuntamente con UPM para mejorar “todo el ecosistema del Río Negro”.(3)Eso mientras que desde la academia se indica que los niveles de contaminantes declarados en los estudios de UPM respecto de sus efluentes son muy altos.(4)

Hoy vemos en las redes sociales que el Río Negro es más bien el “Río Verde”. Está claro que  más allá del monitoreo, no se ha tomado NINGUNA medida para mejorar esa situación.   Mientras que en el río Santa Lucia se han tomado iniciado algunas acciones de protección y prevención, nada se hace por el Río Negro.

¿Será que se espera la instalación de UPM para comenzar a trabajar y hacer ver que esa planta sirvió para mejorar el río?

Seguro que suena a teoría conspirativa, pero no hay mucha otra explicación a la inacción del estado en un tema que ha sido estudiado por la academia y que es monitoreado por el estado desde hace ya casi 10 años.(5)

Por otra parte, en una ofensiva de relaciones públicas de UPM que se ocupa especialmente de la zona donde se plantea instalar su segunda planta,la empresa pide confianza y paciencia y dice que su planta no contaminará (6).

Eso nos lleva nuevamente al tema de la compensación ambiental propuesta por UPM, compensación que no tendría sentido si no contaminara. Sobre ello hay dos interrogantes.

La primera, si es aceptable este sistema de “canje” o “compensación” en temas ambientales. Básicamente, si podemos llevar todo a pesos o dólares.

La segunda, suponiendo que fuera aceptable la “compensación”, es sobre monto acordado, que es aproximadamente lo que gana UPM de su planta de Fray Bentos en una semana, y eso como compensación por una planta a instalar en una zona franca, para procesar un producto local, por 30 años

¿Será que no es posible hacer obras o implementar procesos que mejoren el Río Negro sin los 10.5 millones de dólares que UPM ofrece por toda “compensación”?

Que se convenga por parte de autoridades nacionales que se puede compensar la contaminación de una planta que la propia empresa dice arrojará al río 45.625.000.000 litros de efluentes anualmente durante al menos 30 años con dinero dice mucho de la conciencia ambiental de las autoridades.

Que se acepte por parte de esas autoridades, que manejan presupuestos de cientos de millones de dólares anualmente, que esa compensación se limite a 10,5 millones de dólares ya es un insulto a nuestra inteligencia.

Lo que está claro es que hoy el Río Negro está contaminado, que instalar una planta de celulosa en el embalse de Baygorria no lo mejorará y que no es aceptable se pretenda compensar  con una ridícula suma de dinero la degradación ambiental que no se limita al agua sino que también debe considerarse en el aire y en el suelo.

Las medidas para mejorar el río no pueden esperar a que se instale un nuevo contaminador y además se deben transparentar todas las condiciones económicas de esa instalación.

En este punto, falta transparencia en el gobierno que mientras hace declaraciones casi propagandísticas sobre la planta de UPM en el río Negro (7) declara confidenciales los estudios que supuestamente sirven de soporte a esas afirmaciones (8)

31 de mayo de 2018

VISITAMOS UPM

El periodista de Búsqueda Sergio Israel visitó la fábrica de UPM en Fray Bentos. Su reporte nos muestra como la planta, que solo le genera gastos al Uruguay, dado que su control ambiental le cuesta al país más de lo que la empresa le paga; es un lugar de trabajo límpio y ordenado. 

Un reporte balanceado, que muestra la planta y su operación, dejando en evidencia que no se han desarrollado, fuera de la zona franca, emprendimientos relacionados con ella; salvo por el apoyo económico de la empresa a la instalación de carreras relacionadas con su operación en la UTEC local.    

Un aporte de 4 millones de dólares que son equivalentes a la ganancia que obtiene UPM de la planta en menos de 4 días de operación.

Sigue la nota:

La pastera finlandesa, que en el imaginario de Fray Bentos ocupó el lugar del Frigorífico Anglo, convive sin traumas luego de una década

En el barrio fraybentino La Unión los almacenes venden los huevos de a uno. Muchos clientes viven al día y a menudo llegan con una botellita para comprar 20 pesos de aceite, 200 gramos de harina o una papa.

Los comerciantes sacan ventaja de esos consumidores pobres a los que no les ha llegado demasiado del derrame de prosperidad que produce desde hace una década la pastera UPM, ni tampoco las políticas sociales del gobierno.

La Unión, con todo, no es el barrio más pobre de la capital de Río Negro. En Las Canteras, muy cerca de la moderna e imponente pastera de la multinacional nacida en Finlandia que opera en 15 países, es donde se nota el mayor contraste.

A solo unos minutos de allí, casi al llegar al puente San Martín, que conduce a Argentina, el visitante, luego de pasar por los controles, ingresa sin rodeos al primer mundo.

Todo es orden. El pasto está cortado parejo, los troncos apilados y la entrada de camiones, señalizada al detalle, impide que ocurran distorsiones y esperas, algo que se logra gracias al empleo de la tecnología del GPS.


En el comedor, donde cada uno lleva su bandeja y no hay mozos, los empleados de menor rango almuerzan o cenan los mismos alimentos que los jerarcas por una tarifa subvencionada e, incluso, tienen una dietista para que indique platos especiales.

Los $ 70 que cuesta el menú para los empleados representan un porcentaje pequeño de los ingresos de las alrededor de 800 personas que entran a diario a la planta, quienes ganan más que los jornaleros de Río Negro.

Es que a pesar de que a la intendencia, al cuartel, a las estancias y a las plantaciones se les han sumado una planta de leche en polvo que exporta a China y el frigorífico Marfrig, Río Negro es un departamento sin grandes recursos, donde el intendente cobra el segundo sueldo más bajo entre sus 19 colegas.

Los trabajadores de UPM son privilegiados. Los ingenieros tienen su barrio jardín, un colegio nuevo para enviar a sus hijos y una buena cobertura de salud.

Una recorrida por la planta y una conversación con algunos de los gerentes y trabajadores es una experiencia que impresiona al más escéptico de los visitantes.

En efecto, no hace falta ser un zahorí para darse cuenta de que allí se respira un buen clima de trabajo y que cada uno sabe lo que tiene que hacer.

El último finlandés

Matías Martínez, gerente de Comunicaciones local, presenta con orgullo a Búsqueda al único finlandés que queda: Jussi Penttilä, vicepresidente de Operaciones de UPM Uruguay.

Martínez está interesado en que se sepa que los que manejan la planta son uruguayos. Y destaca que algunos de los formados en esta, la más moderna de las que tiene el grupo en todo el mundo, ocupan cargos destacados en Finlandia.

Gervasio González, gerente de Medio Ambiente, explica las ventajas de ser la planta más monitoreada del país, aunque reconoce que han recibido multas de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) por haber excedido el nivel de fósforo que vierten al río Uruguay.

La última multa de Dinama es de enero de 2017, cuando la empresa superó el nivel admitido por las normas.

A pesar de que UPM tuvo un desempeño ambiental acorde con las normativas y la autorización otorgada, además de los niveles de fósforo se registraron episodios de mal olor que “ocasionaron molestias a la población”.

Según un informe de la comisión de seguimiento de UPM publicado por Dinama, el 14 de octubre del año pasado culminó la instalación de aireadores de piletas y desde entonces disminuyeron los “eventos de olor”.
Entre junio de 2016 y octubre de 2017 se registraron 24 de estos desagradables eventos, de los cuales 23 son “asignables” a UPM.

No obstante, problemas respiratorios y aumento del cáncer como sospechan que aumentaron algunos representantes de la sociedad civil, entre ellas la frenteamplista María Forte, no han sido confirmados en el ámbito médico.

La empresa, que cotiza en la bolsa de Helsinki y tiene 9% de propiedad del grupo local Otegui, también ha logrado reducir los accidentes de trabajo. De hecho, desde 2013 UPM declara que no tiene accidentes en los que los afectados debieran apartarse más de 24 horas del trabajo.

A pesar de esta afirmación de la empresa, Héctor Abal, responsable de seguridad laboral del PIT-CNT en el departamento y otros integrantes de la sociedad civil indicaron a Busqueda que durante la última parada de mantenimiento, una actividad que involucra a unas 50 empresas tercerizadas locales y del exterior, al menos 12 trabajadores tuvieron que ser atendidos por problemas durante la manipulación de productos químicos.

UPM insiste en que “no hubo accidentes con tiempo perdido durante la parada de mantenimiento”, ya sea de “personal propio o de tercerizados”.

El impacto social

El viernes 11 por la noche no hay mucho que hacer en Fray Bentos. El teatro Miguel Young está bien iluminado, pero cerrado a cal y canto. Apenas hay un cine abierto y algunos restaurantes y cafés. El museo Solari ofrece un espectáculo gratuito que congrega bastante público: canta el coro del Banco Central (presidente Mario Bergara incluido). La otra oferta cultural reúne a algunas decenas de personas en torno a un desfile de modas que se realiza, por invitación, en la céntrica Galería Carminatti.

También expone, en la Casa de las Artes, una fotógrafa de la vecina Gualeguaychú, todo un avance si se tiene en cuenta el sentimiento antiargentino que creció en Fray Bentos desde el conflicto, lo que llevó a un centenar de vecinos a festejar, el 13 de julio de 2014, cuando Argentina perdió 1 a 0 la final de la Copa del Mundo en Maracana.

El resto de la ciudad es oscuridad y paz, porque nadie parece demasiado preocupado por la seguridad.
Para el intendente frenteamplista Oscar Terzaghi son días de mucho trabajo. Acaba de firmar un convenio mediante el cual la UTU invertirá unos seis millones de dólares en un nuevo centro de estudios en el barrio histórico. A su vez, como ingeniero agrónomo sabe que tiene que prepararse para un invierno difícil porque la sequía primero y el exceso de lluvias después van a traer una mala cosecha de soja y mermas en la ganadería.

La producción de pasta de celulosa no es un gran dolor de cabeza para el intendente. Aun así, Terzaghi fue cauto ante la consulta de Búsqueda y apenas sostuvo que “ha sido favorable para el departamento”.

El intendente considera que la empresa ha actuado como dinamizador y puso como ejemplo la instalación de Alimentos Fray Bentos, una compañía que puso una planta que da trabajo a 150 personas tras una inversión de unos US$ 100 millones para producir leche en polvo enriquecida que se exporta a China.

“Es el máximo grado de industrialización de un litro de leche”, explica acerca de esta empresa que nació de una sociedad entre empresarios uruguayos y argentinos.

El diputado blanco Omar Lafluf, que asumió la intendencia casi al mismo tiempo que comenzaron los trabajos de remover tierra para construir la planta de Botnia en 2005, también considera que el saldo de esta década de producción de pasta de celulosa es positivo, pero advierte que en caso de una tercera planta “es necesario estar preparados porque el impacto es muy fuerte”.

Lafluf reconoce que el embarazo adolescente creció en pequeños pueblos donde se concentraron los trabajadores forestales. Además, datos del Ministerio del Interior manejados por la militante de Redes Amigos de la Tierra María Selva Ortiz muestran un crecimiento de la violencia doméstica durante la construcción en la que participaron más de 3.000 personas.

En efecto, mientras la violencia doméstica en Río Negro registraba 15 casos cada 10.000 habitantes en 2005, al año siguiente estaba en 74 y dos años más tarde había trepado a 151, el guarismo más alto del país, entonces con un promedio de 32 casos.

Entre las cosas positivas que deja el proyecto de UPM en Río Negro, además de la capacitación de jóvenes de la región (ver recuadro), está el crecimiento del comercio.

Según el diputado Lafluf, solo un cambio de moneda cerró sus puertas, mientras que el resto de los negocios que crecieron a la sombra de la pastera lograron sobrevivir aún después de que se marcharon los ingenieros y obreros.

Otra de las enseñanzas que el exintendente quiso dejar en una visita reciente a Paso de los Toros, que recibiría el impacto de una eventual tercera planta, es la necesidad de negociar con firmeza.

Lafluf contó que los finlandeses construyeron 110 viviendas que entregaron totalmente equipadas gracias a una negociación en la cual la intendencia puso las tierras. Para llegar a este acuerdo hubo que negociar con el Ministerio de Vivienda y con UPM.

Terzaghi, por su parte, sostiene que una de las cosas de las que está más orgulloso es avanzar en convertir al exbarrio del Frigorífico Anglo en un gran polo terciario regional, ya que a la actividad de la Universidad Tecnológica se suma la Casa de la Universidad y la UTU.
“Es una gran fábrica de conocimiento”, resumió.

SIGUE NOTA SOBRE LA UTU EN FRAY BENTOS

Una universidad al borde del río

El ingeniero Andrés Möller llegó en 2015 a Fray Bentos para trabajar en el Instituto Tecnológico Regional (ITR) de la Universidad Tecnológica (Utec). Para ese entonces había apenas 20 valientes estudiantes. Hoy, luego de una fuerte inversión de dinero y esfuerzo organizativo y académico, ya son 400 estudiantes que asisten a diferentes carreras en el edificio construido a partir de una vieja panadería en el ex-Anglo, en un bello entorno a pocos metros del río Uruguay.

La inversión demandó US$ 7,5 millones, cuatro de los cuales fueron aportados por la pastera UPM.

Möller, que en 2016 se convirtió en director, considera que además del dinero se necesitó desarrollar una capacidad de gestión para poner en marcha unas carreras nuevas. Así, por ejemplo, crearon una Tecnicatura en Tecnologías de la Información o la Ingeniería en Mecatrónica que resulta adecuada para la propia UPM, ya que forma especialistas en la instalación y puesta en servicio de maquinaria automatizada y en la realización del mantenimiento operacional y la mejora de los rendimientos.

De hecho, casi uno de cada tres docentes del ITR, que recluta estudiantes de Colonia, Paysandu, Soriano y Río Negro, trabajan a su vez en la pastera finlandesa.

Möller afirma que a pesar de que la empresa es el principal contribuyente privado, al punto que el logo está colocado en un lugar destacado en el propio salón de actos, la Utec ha logrado mantener su independencia académica.

10 de mayo de 2018

UPM contenta con sus contratos Energéticos

 En la presentación de prensa de UPM, hace dos semanas, dijeron que ya tenían firmados los contratos energéticos y que estaban muy contentos con ellos.
De acuerdo con lo que hoy publica Búsqueda, razones no le faltarían.
Me quedan serias dudas de si podemos los uruguayos compartir esa alegría.
Sigue el texto de la nota de Búsqueda de hoy:

El Departamento Jurídico del Tribunal de Cuentas recomienda observar el contrato entre el gobierno y UPM referido a energía

El contrato de compraventa de energía entre el gobierno y UPM, que establece que UTE compre el 100% del excedente de energía eléctrica generada por la pastera finlandesa en sus procesos industriales, “puede afectar las condiciones competitivas del mercado energético”, advierte un informe del Departamento Jurídico del Tribunal de Cuentas al que accedió Búsqueda. Aunque el asunto está previsto que sea tratado por el Tribunal de Cuentas la semana próxima, el documento recomienda al organismo observar el gasto relacionado con el contrato, que forma parte del acuerdo de inversión global firmado en noviembre entre Uruguay y UPM.

“En tanto el objeto del contrato de compraventa de energía refiere a un sector del mercado regulado, corresponde solicitar a la Ursea se expida respecto a las condiciones establecidas en la medida que estas puedan afectar las condiciones competitivas del mercado energético”, sugiere el informe, elaborado el lunes 7, en referencia a la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), la institución estatal encargada de la fiscalización y el asesoramiento en los sectores de energía, combustible y agua.

El contrato de compraventa de energía eléctrica entre UTE y UPM integra a las dos plantas de producción de pasta de celulosa que la compañía tendrá en el país: la ya existente en Fray Bentos y la que se estima será construida en pueblo Centenario, Durazno, a partir de 2020. El acuerdo obliga a UTE a la compra del 100% del excedente de energía eléctrica generada como consecuencia del proceso industrial, por un plazo de veinte años y a un precio que debe situarse en los 72,5 US$/MWh durante todo ese período. Por otro lado permite que en algunos casos la energía eléctrica generada en ambas fábricas pueda ser vendida al mercado doméstico spot o exportada a Argentina, Brasil o cualquier otro país si UPM decidiera hacerlo en el marco normativo y comercial vigente; también la posibilidad de que se venda la energía eléctrica a cualquier usuario que se encuentre ubicado en cualesquiera de las zonas francas donde se ubicarán las dos plantas.

Más allá del cuestionamiento específico sobre este punto comercial, el Departamento Jurídico del Tribunal de Cuentas también observa el punto relativo a la cesión de contrato entre UPM y UTE, que compromete al ente autónomo a no rechazar la cesión en caso de que el cesionario sea una persona aceptable y/o afiliada a UPM.

El hecho de que UTE no pueda negarse a que UPM ceda total o parcialmente cualesquiera de los derechos y obligaciones emergentes del contrato, “contraviene lo dispuesto por el artículo 75 del Tocaf, en tanto dicha norma legal establece que la aceptación de la cesión constituye en todos los casos un mero poder y no un deber como los contratos lo prevén en determinadas hipótesis”, afirma el documento. Agrega que esa parte del acuerdo circunscribe el concepto de persona aceptable, “autolimitándose indebidamente” de esa manera a UTE en la posibilidad de rechazar la cesión.

Agua subterránea.

El segundo emprendimiento de UPM en el país consiste en la construcción y operación en régimen de zona franca de una planta industrial para la producción de pasta de celulosa a partir de madera de eucalipto, con una capacidad nominal de producción de 2,1 millones de toneladas por año.

El plan de Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) que presentó UPM en febrero al Ministerio de Vivienda y Medio Ambiente señala que para la fase de construcción se dispondrá de una planta para el suministro de agua potable, así como de una planta de tratamiento de aguas residuales. “Tanto la fuente de agua, como el cuerpo receptor de estas plantas, será el río Negro. No obstante, es posible que esta fuente de agua se complemente con algún pozo de agua subterránea, según disponibilidad”, detalla el reporte, que define al agua subterránea como la que se aloja y circula en el subsuelo, conformando los acuíferos.

El sitio web Sudestada informó el martes 8 que para ese fin la empresa pretende utilizar el acuífero Tacuarembó, porción uruguaya del acuífero Guaraní, una de las reservas de agua dulce más importantes del planeta compartida entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. “Eso todavía no se ha determinado”, respondió ayer miércoles en Radio Uruguay la ministra de Vivienda, Eneida de León. “Eso tendrán que plantearlo y se estudiará y se resolverá. La Dirección Nacional de Agua da los permisos para esas extracciones de agua subterránea, que quizás sea viable en ese lugar”. Por lo pronto, UPM manifestó en su reporte que según el Mapa Hidrogeológico del Uruguay, la fábrica de pueblo Centenario se emplazará en una zona de acuíferos en rocas con porosidad por fracturas y niveles de alteración o disolución cárstica, “con alta a media probabilidad para agua subterránea”.

29 de abril de 2018

Los números del agua.

Los números del agua.

La posibilidad de que se instale una planta para la producción de celulosa sobre el río Negro se ha integrado al debate sobre la calidad del agua de ese río, debate que junto a los relativos al Santa Lucia y la laguna del Sauce son de los que más cobertura de los medios han recibido en los últimos tiempos.
En el caso del río Negro, los análisis de la DINAMA realizados desde 2009 muestran una situación consistentemente preocupante de contaminación, la que genera además problemas como son los derivados de la presencia de cianobacterias que incluso son claramente visibles en estos días en varios puntos del río.
Específicamente, los valores de la concentración de fósforo en las aguas del río Negro superan los que permite nuestra legislación en todas la muestras y a lo largo de todo el cauce, en algunos casos con valores hasta 10 veces superiores al máximo permitido 0.025mg/l. Cabe destacar que aún siendo esta una muy mala situación, no es la peor del país ya que los valores en algunos afluentes de la cuenca del Santa Lucía superan en 50 veces los valores máximos aceptables.
Esa situación sitúa igualmente  al río Negro en la calificación internacional de río eutrofizado, y es frecuente  observar a lo largo de su recorrido la presencia de cianobacterias y otros organismos. Eso es más frecuente en la temporada estival por el incremento de las temperaturas y en los embalses y zonas donde la circulación del agua es menos intensa, situaciones que favorecen y facilitan las denominadas “floraciones” de algas.
¿De donde sale ese fósforo?
Parte del fósforo proviene naturalmente de la erosión de los suelos, principalmente la originada por las lluvias que arrastran el sedimento a las corrientes y cuerpos de agua.
Otra parte tiene su origen en las actividades humanas como la agricultura, la silvicultura, la ganadería, la industria e incluso los asentamientos humanos. Todas ellas utilizan o generan compuestos fosforados que terminan integrándose con las aguas superficiales y subteráneas incrementando su contenido de fósforo.
En el caso del río Negro, el medio receptor es un río de 850 kilómetros de largo sobre el que se han creado en el último siglo tres embalses para la generación de energía hidroeléctrica.  El manejo de esos embalses por parte de la empresa eléctrica UTE hace que en determinados momentos y porciones del río su caudal sea 0 (cero).
En estas condiciones aparece la propuesta de UPM de instalar una planta de celulosa en una zona franca sobre el río Negro. La Validación Ambiental de Localización (VAL) recientemente presentada, pone números a esa propuesta y nos da una primera idea de la magnitud del proyecto que se dice produciría 2,1 millones de toneladas anuales de celulosa secada a aire, volumen que podría incrementarse hasta en 11% y que se ubicaría entre las represas de Rincón del Bonete (Presa Gabriel Terra) y la de Baygorria, cercano a Paso de los Toros. Una zona hoy caracterizada como rural y rural natural, en el departamento de Durazno.
Para su operación la planta tomará del río 125.000 m3 de agua diariamente,  consumiendo 21m3 por tonelada producida. Así, haría un vertido medio  al río de 106.500 metros cúbicos de efluentes diariamente.
Ese efluente, en lo que respecta al fósforo,  se especifica tendría valores normales medios de 1mg/l o menos y máximos no superiores a 2mg/l, valor que no se superaría en más del 10% del tiempo sin superar nunca los 5mg/l que son el máximo autorizado por el decreto253/79
Así se propone que esta planta no ingrese al río más de 85kg diarios de fósforo.
Para eso, el volumen de fósforo en el efluente debiera de ser de menos de 15g por tonelada producida y el contenido por litro de efluente no podría superar 0,8mg/l, todos valores que debieran ser sensiblemente reducidos si se incrementa a futuro la producción a 2.330.000 toneladas como se propone.
A modo de comparación, la planta de UPM en Fray Bentos que produce 1,3 millones de toneladas anuales de Celulosa, 60% de la propuesta para UPM2 y tiene autorizado volcar al río Uruguay 74 kilos diarios,  88% de lo que podría volcar al Río Negro la nueva planta. Ese valor es a menudo superado en la práctica, lo que ha llevado a la aplicación de multas.
Sobre las multas, cabe agregar que su aplicación de manera alguna es un remedio de los problemas generados por el incremento de contaminación que las origina y que los montos de las mismas las hacen insignificantes en el manejo económico de empresas como esta, que igualmente expresan, con buen eco de prensa,  su desagrado y protesta ante la medida.
Así queda claro que la propuesta es la de producir 60% más celulosa que en UPM Fray Bentos con solo 15% de aumento en el vertido de fósforo. Eso cuando se dice que se utilizará la misma tecnología y a menudo no se ha podido cumplir con ese parámetro menos exigente en UPM Fray Bentos
También queda claro que se pretende volcar en el río Negro, en el mejor de los casos,  al menos un  15% más de fósforo que el que se vierte al río Uruguay, cuyo caudal medio es 10 veces superior al del río Negro.
Respecto del caudal, el del río Negro es extremadamente variable y así el documento de UPM indica para la presa Gabriel Terra un caudal medio de 608m3/s, con un máximo histórico de de 6684, once veces la media, y un mínimo de 0 (Cero)
En el mismo documento los datos de caudal medio anual correspondiente a los años  2009, 2010 y 2011 para la misma represa son de 1250, 871 y 276 m3/s respectivamente.
Esas variaciones reflejan el manejo del caudal por parte de UTE para maximizar la generación eléctrica, pero también las variaciones en disponibilidad de agua debido a situaciones de superávit y de sequía fuera del control humano.
Caso especial es el de los caudales con valor cero. El caudal cero solo es posible con el cierre de las compuertas de una represa y eso tendría como consecuencia que se seque el cauce río abajo, cómo efectivamente sucedió el año pasado con importante mortandad de peces río debajo de la represa de Palmar.
No sucede lo mismo, si el cierre es por ejemplo en la presa Gabriel Terra ya que el espejo de agua de la represa de Baygorria, río abajo, llega  a los pies de la presa Terra evitando la vista del cauce seco del río.  Eso es notable incluso por la forma de los cursos de agua de la zona que presentan ensanches permanentes característicos de los embalses, incluso el arroyo Sauce, lindero del predio elegido por UPM, presenta características de un cuerpo de agua léntico en su desembocadura en el embalse de Baygorria.
Esa situación que podría llevar a la toma por parte de UPM de aguas contaminadas por sus propios efluentes, ha llevado a que se establezca en el denominado “Contrato ROU-UPM”, página 44 punto 3.7.2 una obligación para el Uruguay que reza “ROU hará que se establezca un flujo mínimo en el Río Negro aguas debajo de la Represa del Rincón del Bonete…..”
Mantener ese “flujo mínimo” puede ser imposible en épocas de seca y aún fuera de ellas su mantenimiento supondrá seguramente pérdidas económicas para UTE y una reducción en la  eficiencia en el manejo del sistema eléctrico nacional cuya magnitud no se ha dado a conocer y sobre la que nada dice la UTE.
Ante esto la pregunta que cabe como país y pensando en el mejor uso de los limitados recursos productivos reales y en maximizar su rendimiento económico;  y no solo en inflar un PBI que no sirve más que para figurar en algún ranking y mejorar la muy alicaída relación Deuda-PBI  con propósitos financieros es: ¿Para que?

27 de abril de 2018

15 Razones para decir no a UPM2

Muy buen análisis de Melazzi y Yohai que participaron en la Mesa de Economistas organizada por el MOVUS para discutir entre todos sobre la posibilidad de que UPM instale una nueva planta sobre el río Negro. Vale la pena leerlo.

Fuente: Semanario Brecha, 27/4/2018.

Quince observaciones para un NO 
UPM 2: ¿es beneficiosa para Uruguay?

1. EL CONTRATO. Mucho se habla de vaguedades y posibilidades, cuando lo correcto es atenerse a lo concreto y definido.1 El contrato establece una serie de obligaciones que en forma unilateral debe cumplir “Rou” (el gobierno uruguayo) para que después de que todas y cada una de ellas estén cumplidas, a juicio de Upm, ésta tome la decisión final de invertir o no. Nos parece imprescindible resaltar lo lesivo para la soberanía nacional que representa el conjunto de este contrato, que se sintetiza en este artículo: “4.3. Las partes reconocen y acuerdan que la decisión final de inversión de Upm sobre si procede o no con el proyecto de planta de celulosa quedará sujeta a la sola discreción de Upm, aun cuando cada una de las condiciones necesarias hayan sido satisfechas y el contrato suplementario haya sido suscrito”.

2. INVERSIÓN DE UPM. Invertiría 2.000 millones de euros (2.480 millones de dólares de hoy). Cabe destacar que durante más de dos años el gobierno difundió la cifra de 4.000 millones de dólares, quizás orientada a abonar en la población una percepción favorable al emprendimiento (al igual que con otras cifras).

3. INVERSIÓN DE URUGUAY. A) Construirá un ferrocarril moderno (Montevideo-Paso de los Toros) a su costo, que se estima en 700 millones de dólares. B) Se compromete a comprar obligatoriamente la energía producida por la planta. Se trata de 905 millones de dólares (72,5 millones de dólares anuales, descontados al 4,5 por ciento durante 20 años). A nuestro entender, otro subsidio encubierto a la empresa. Destacamos que en los plazos planteados el país no necesitará esta energía. C) Construirá un viaducto a la entrada del puerto de Montevideo cuyo costo (incluido un 15 por ciento de imprevistos) sería de 144 millones de dólares. Esto se complementaría con un nuevo puerto pesquero en Capurro; otros 103 millones de dólares. No olvidemos que Uruguay invirtió entre 30 y 35 millones de esa moneda en un puerto maderero en La Paloma, que sólo operó un año y medio.
Falta cuantificar la inversión en obras complementarias; el reforzamiento de las capacidades de la Dinama; “servicios externos” de asesoría ferroviaria que Upm contratará y deberá pagar Uruguay.
La inversión hasta ahora cuantificada que debería hacer Uruguay suma 1.850 millones de dólares. Es el 43 por ciento del total que necesitaría el proyecto. ¿Por qué Uruguay no negocia al menos un 40 por ciento de las acciones?2

4. EXENCIONES FISCALES. No sólo la planta (que estará en zona franca, pese a que en Brasil les cobran entre 30 y 33 por ciento e igual se radican allí), sino todas las plantaciones forestales pueden ser desgravadas por la cláusula que obliga a firmar un acuerdo de precios anticipados entre Upm y la Dgi, que regulará los precios de transferencia de la madera desde las plantaciones (que teóricamente deberían pagar impuestos) hasta la zona franca. En suma, una zona franca de 255 mil (o más) hectáreas. Esperemos que estos acuerdos de precios no reiteren la experiencia de Ancap al vender a las plantas el fuel oil por debajo del costo de importación. Esto implica la constitución de un oligopolio gigantesco, ya que Upm absorbería tres importantes empresas (Cofusa –40 mil hectáreas–, Forestal Río de los Pájaros –sin datos– y Elmadur –sin datos–). Las fusiones también estarán libres de impuestos.

5. GANANCIAS DE LA EMPRESA. De acuerdo a datos de múltiples fuentes internacionales relevadas, el costo de producción de la celulosa en Uruguay ronda los 300 dólares por tonelada. Desde 2000 hasta 2018 el precio internacional ha oscilado entre 400 (punto más bajo, en la crisis financiera de 2009) y 800 dólares la tonelada, y hoy está en torno a los 700 dólares. Dos millones de toneladas al año significan unos 800 millones de dólares de ganancia; en 20 años suman 16.000 millones de esa moneda. Descontando la inversión (2.480 millones de dólares), la empresa se llevaría, neto, 13.520 millones de dólares. En tres años desquita la inversión. Por cada dólar que trae se lleva cinco.
Un negocio espectacular, con pagos mínimos por concepto de cánones y algunos aportes al desarrollo tecnológico, que no pasarán de 8 millones de dólares anuales. La experiencia de las pasteras existentes indica que el canon abonado por ellas es menor a los gastos anuales de la Dinama por inspección, medidas compensatorias, análisis de laboratorios y similares, necesarios para el control del funcionamiento de esas plantas.

6. EMPLEO DIRECTO. A) El Mvotma informa que durante la construcción el promedio será de 2.850 puestos de trabajo, con picos de 4.500.3 A) Con la planta operando, difícilmente se necesiten más de 500 trabajadores.4

7. EMPLEO INDIRECTO. En su presentación a la Cámara de Industrias (febrero de 2018) Upm señaló que generará “4.300 empleos directos e indirectos, más 2.700 inducidos”, y por otra parte consideró “8 mil puestos de trabajo adicionales en la cadena de valor”. Ya analizamos los directos, pero el cálculo de los indirectos tiene un serio problema: prácticamente toda la forestación necesaria para abastecer a la planta (propia o a contratar) ya existe, no será empleo “generado” por ésta. Lo mismo ocurre con los servicios a estas plantaciones y el transporte requerido para su producción (se dirija o no a la planta). En cuanto a los “inducidos”, Upm habla de “600 empresas pequeñas y medianas adicionales”. ¿Serán los camioneros? ¿Unipersonales de servicios? Tengamos presente que las dos plantas de celulosa ya existentes no “multiplicaron” a prácticamente ninguna empresa (real) adicional. En cuanto a las menciones a la “cadena de valor”, es un concepto muy incipiente, y por lo tanto flexible y poco riguroso. En todo caso nos importa una “cadena de producción” y no una “cadena de ganancias”.

8. OTROS IMPUESTOS. La empresa señala que (fuera de la zona franca) abonará unos 120 millones de dólares anuales a partir de la “cadena de valor”. El análisis anterior demostró que Upm se atribuye como generada por ella una serie de actividades ya existentes. Al no ser esto así, este cálculo de impuestos pierde toda relevancia. Esta cifra no es sustentable, además, ya que la gran mayoría de las actividades fuera de la zona franca estarán “exentas”; para ello expresamente se pactará el acuerdo de precios de venta anticipada de madera a la zona franca.5

9. IMPACTO EN EL Pbi. La empresa señala y el gobierno repite que la planta generará un “aumento permanente de 2 por ciento en el Pbi”. A la luz de las anteriores observaciones resulta muy difícil sustentarlo. El escaso empleo directo, una parte menor del indirecto, unas pocas actividades menores vinculadas, algunos impuestos, pago de ciertos insumos y otras actividades de poco impacto minimizan las cifras tan difundidas. Es lógico: la propia celulosa es un commodity. Y no debemos encandilarnos con el aumento de las exportaciones; Uruguay exporta troncos, Upm celulosa desde una zona franca. Mucho más importante que el cálculo del Pbi es cuánto de la actividad de la trasnacional queda en el país. En este caso, como vimos, la empresa invierte 2.480 millones de dólares y en 20 años se lleva 16 mil millones de dólares. Luego de aportar agua, sol, suelo y trabajo, lo que no llega a los bolsillos de los uruguayos es cuantioso.

10. LA “OPORTUNIDAD”. Hay opiniones que así consideran la instalación de la planta, considerando los impulsos tecnológicos, actividades “inducidas” y otras. En realidad, diez años de experiencia de las otras plantas en el país muestran que casi nada de esto sucedió. Para la primera incluso se consideró un éxito establecer que un posible emprendimiento nacional tendría prioridad para adquirir hasta 15 por ciento de la celulosa producida, para fabricar cartón, papel o similares. Hoy el contrato con Upm establece, en su punto 3.1.1.a. ii, que el 100 por ciento de la celulosa se exportará.

11. ENERGÍA RENOVABLE. En atención al ambiente, se nos dice que estas plantas (no sólo Upm 2) generan energía “limpia”, de fuentes “renovables”, a partir de sus desechos forestales. Pero no es así. Las plantas funcionan con fuel oil, y al hacer la equivalencia energética entre la energía a partir de los desechos y la que aporta el fuel oil, los números se inclinan hacia el combustible fósil; el balance ambiental es negativo.

12. LA LEY FORESTAL. La norma vigente establece que más de 4 millones de hectáreas son de “prioridad forestal” y podrían, por tanto, sembrarse con eucaliptos. Hasta ahora habría 1.150.000 hectáreas forestadas. La sustitución del ecosistema natural de pradera (modificado por el ser humano), que predomina en nuestro país, por vastas masas forestales plantea una serie de problemas ecológicos. Si bien económicamente, en forma transitoria, es posible que a algunos terratenientes –y en particular a empresas vinculadas al negocio– les convenga, con una visión de más largo plazo es muy probable que para el país el resultado sea profundamente negativo. Plantar árboles en la pradera es muy sencillo. Revertirlo es sumamente costoso, y se debe tener en cuenta que los procesos físicos y biológicos son de muy largo plazo.

13. SOBRE EL PODER. En un plano más político, se dice que desde el punto de vista de la acción de gobierno la planta es positiva pues divide un poder tradicionalmente conformado en torno a grandes productores agropecuarios. “Dividir” el poder otorgaría más libertad a la política económica. Sin embargo, esta posibilidad es muy dudosa, o más bien falsa. Es incomprensible pretender que un gobierno gane libertad por incorporar en la ecuación a una empresa trasnacional.

14. REGULACIÓN DEL RÍO NEGRO. El contrato establece que el gobierno garantizará a Upm “un flujo mínimo en el Río Negro aguas debajo de la represa de Rincón del Bonete”. Actualmente Ute es responsable de la regulación del flujo en función de las necesidades energéticas y acorde a las previsiones climáticas. Esto de-saparece y el flujo lo determinará la necesidad de agua para Upm. No es casualidad que la ubicación de la planta sea exactamente aguas abajo de la represa (no confían en el flujo natural del río), con lo que aun en épocas de sequía tendrá prioridad para su abastecimiento. Para tener una idea del perjuicio económico potencial para Ute, digamos que durante 2017 las represas del Río Negro generaron 2.550.000 megavatios-hora, por un valor de 185 millones de dólares.
Es más, si Upm y el gobierno aducen que el agua consumida por la planta vuelve “limpia” al río, ¿por qué no se establece (se negocia) la condición de un circuito cuasi cerrado? Mediante éste se reutilizaría la mayor parte del agua que fluye de la planta, en lugar de sacar del río todos los días ese volumen.

15. SOBERANÍA. Si surgen discrepancias en cuanto a la marcha del proyecto, el contrato establece que serán dirimidas en tribunales internacionales. Nuevamente, nuestro sistema legal es relegado. Además, toda situación que se presente ya está sujeta al Tratado de Protección de Inversiones con Finlandia. Y en el primer punto señalamos que Uruguay se obliga, pero Upm resolverá si invertir o no.
Por último, la cláusula 2.4 del contrato señala: “Beneficios indicativos. Rou espera que los beneficios del proyecto Upm podrían incluir los beneficios referidos en las cláusulas 2.2 y 2.3. Dichos beneficios son únicamente indicativos y no constituyen obligación o compromiso alguno para que Upm y el proyecto Upm alcancen dichos beneficios o resultados”. El gobierno “espera” beneficios, “podrían” incluir… y Upm no asume ningún “compromiso”. Toda una confesión de parte. Sumada a las 14 observaciones anteriores, cabe preguntarse: ¿soberanía o sometimiento?

CONCLUSIÓN. Todo conduce a pensar que el gobierno cree que “lo que es bueno para una empresa trasnacional es bueno para los uruguayos”. Una concreción más de la política de que “el mercado decide”. Por el contrario, este proyecto no es beneficioso para Uruguay. La cláusula 4.5 del contrato dice: “Ninguna de las partes incurrirá en responsabilidad alguna de cualquier naturaleza bajo o en relación con este contrato antes de la fecha de definición final de inversión (incluso con respecto a cualquier incumplimiento de obligaciones)”.

Nos queda la esperanza de que en algún momento próximo prime la lucidez y la conciencia del interés nacional.
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* Gustavo Melazzi es docente, doctor en economía por la Unam. William Yohai es médico y analista de temas económicos.
1.            Además del contrato firmado entre Uruguay y Upm, la información de este artículo emerge de numerosas fuentes que no citamos por su extenso número, pero que figuran en los artículos de Brecha del 2-XI-07 y del 5-VIII-11, y de Voces del 19-X-06 y del 18-VIII-16.
2.            Desde el punto de vista del desembolso efectivo que debe hacer Upm al invertir, ésta puede: a) solicitar un crédito con garantía estatal por 1.450 millones de dólares (72,5 millones por venta garantizada de energía durante 20 años); b) lo descuenta al 4,5 por ciento (son 905 millones de dólares). En esta alternativa, la inversión efectiva de Upm se reduce de 2.480 a 1.578 millones de dólares (48 por ciento), y Uruguay invertiría 1.761 millones de dólares, 52 por ciento del total del proyecto.
3.            Véase página 42 del documento “Viabilidad ambiental de localización: Cuecar SA-planta de celulosa Paso de los Toros”, disponible en: http://www.mvotma.gub.uy/portal/ambiente-territorio-y-agua/gestiona/puesta-de-manifiestos/item/10009772-manifiesto-cuecar-s-a-planta-de-celulosa-paso-de-los-toros.html
4.            Véase: http://zonasfrancas.mef.gub.
uy/innovaportal/file/21756/2/contribucion-al-empleo-2015–analisis-de-la-ocupacion-en-zonas-francas.pdf
5.            Reporte 2017 de la empresa (donde además informan que pagaron 12 millones de euros en impuestos en Uruguay).

11 de abril de 2018

¿Los Indecisos al Poder?



Se acerca nuevamente el tiempo electoral, aunque muchos puedan decir, seguramente con razón, que en Uruguay ese tiempo es siempre, y que la campaña para la próxima elección comienza cuando  se cierran  las urnas de la anterior.
Eso es especialmente notable cuando se ve el impacto mediático que en todo momento tienen las encuestas electorales  y su análisis. Más allá de que esas encuestas son, en el mejor de los casos, solo una fotografía del momento, su revisión en el tiempo permite identificar tendencias, que pueden ser significativas cuando la metodología de la encuesta se ha mantenido.
Dejando de lado las posiciones relativas de las intenciones de voto hacia los diferentes partidos, algunos de los cuales tienen porcentajes de participación dentro  del margen de error establecido en la ficha técnica de las encuestas; su revisión en el tiempo muestra en todas un notable el incremento del porcentaje de personas que no expresan una preferencia electoral o partidaria.
En algunas encuestas los  ”indecisos” se han multiplicado por 2.5 en los últimos 5 años convirtiéndose en la opción mayoritaria del electorado, por encima de cualquier partido político y alcanzando al 40% de los encuestados.
La historia nos muestra que llegada la elección,  en un país con larga tradición de partidos políticos fuertes y con voto obligatorio, los que finalmente anulan su voto o votan en blanco son un porcentaje menor que los que declaran eso en las encuestas, pero nunca se han registrado tan altos porcentajes de indefinición.
Dejando de lado que el descreimiento o la falta de confianza en las encuestas motiven a ocultar la preferencia, o que se dé el caso de un voto “vergonzante”  en que el votante siente vergüenza de su opción y no la expresa;  lo cierto es que en todos los estratos sociales y en todas las categorizaciones territoriales el porcentaje de “indecisos” se ha incrementado marcando una menor identificación partidaria.
Asumiendo que la metodología revisada de las encuestadoras, que ahora incluyen la telefonía celular, sea correcta y sus resultados representativos de la población, parte de este cambio puede  ser por la irrupción en el padrón electoral de más de 150.000 “post milennials”, la denominada generación “Z”,  que no tiene referentes propios en un sistema político todavía dominado por  ”Baby Boomers” con 60 años o más.
Otra razón que seguramente influye en el alto índice de indecisión y de no identificación político partidaria está en que más allá de lo anecdótico, el sistema político no tiene agenda de desarrollo. Ello aleja del sistema a los individuos que lo ven como algo ajeno, fuera del mundo real, en especial porque la inercia tiende a mantener una economía primarizada dominada por intereses empresariales, muchas veces multinacionales, que es incapaz de generar trabajo genuino para todos, siendo además “crédito dependiente”.
Eso termina alejando gente de la política y limitando la posibilidad de generación de opciones renovadoras en el sistema, el que las limita al auto reglamentar incluso la propaganda electoral de manera que favorece a las corrientes existentes sobre las que pudieran integrarse, especialmente por fuera de las actuales estructuras partidarias.
Esa situación potencia e incrementa otros ámbitos de participación ciudadana que se visualizan como más cercanos, porque impulsan intereses sectoriales, sin encuadrarlos  una estrategia de país.
Un poco como que a falta de dirección, sin un timonel que marque el curso, se genera la situación de sálvese quien pueda.
La obligatoriedad del voto hace que la reacción final al momento de votar impulse a  la elección del que se visualiza como el mal menor entre la limitada opción del menú electoral, en un último acto de fe hacia un sistema que aparece encerrado en sí mismo y que cada vez da menos respuestas.
Ese ”menú electoral” que se definirá  en las próximas elecciones internas donde el voto no es obligatorio y podría darse una baja participación.  
Ante esto, más allá de estirar esta agonía en base a una “legalidad” e “institucionalidad” que para mantenerse en el tiempo debieran ser más que el sostén de una estructura que se ve como lejana, es imprescindible involucrar realmente a los ciudadanos, no ya como meros “votantes” o ”militantes”, peones de los caudillos de turno, sino como participantes reales, ciudadanos en todo el significado de la palabra, orgullosos de este país y que entiendan que sus opiniones y acciones valen.
Ese es el desafío para el sistema político.