30 de agosto de 2018

RENDICION INCONDICIONAL


El documento firmado por el Poder Ejecutivo con la empresa UPM en noviembre pasado, el “Contrato ROU-UPM” (1) es muy parecido a una rendición incondicional.

En ese documento ROU se obliga realizar obras, dar facilidades y renunciar a derechos frente a la potencia vencedora, UPM.
UPM toma posesión de una porción del territorio y recursos de ROU, y como los británicos en la China del siglo XIX se asegura además un mayor plazo para la permanencia de actual su enclave colonial en el río Uruguay.
Los vencidos deben asegurar, a su costo, las comunicaciones de la nueva colonia mediante nuevas vías férreas, caminos y acceso al puerto de Montevideo, el que deberá ser adaptado a los requerimientos de los vencedores.
También debe ROU asegurar internet de última generación en las zonas donde la potencia vencedora extraerá los recursos que procesará en sus colonias, lugares en donde mayormente se desplazó a la población local con la plantación de eucaliptos y donde no hay nadie la mayor parte del año, ya que alcanzan sensores remotos y unas pocas recorridas anuales para el mantenimiento de las plantaciones.
UPM, que se ha asegurado grandes extensiones de territorio fuera de las colonias, pagará a sus proveedores en ROU por las materias primas, pero al comercializarlas dentro del mismo grupo empresarial será muy difícil que se generen ingresos para ROU, más allá de los salarios que se comprometen a pagar a los nativos que trabajen para ellos.
Eso porque, como ya pasa en las actuales de Fray Bentos y Conchillas, en la nueva colonia serán empleados algunos nativos a los que ROU se compromete a instruir especialmente a fin de que sean eficientes en su trabajo y se puedan integrar en el proceso industrial sin necesidad de entrenamiento especial por parte de la empresa.
¿Cual será el costo de esto para ROU? No se sabe, sin embargo ROU sigue adelante asumiendo compromisos y planteando contratos y licitaciones para la realización de obras destinadas al servicio de UPM, sin ningún estudio de costo beneficio como no sean los que UPM encargó a una consultora local y que el gobierno de ROU exhibe en sus webs oficiales.(2)
Pero ROU no ha perdido ninguna guerra y UPM no es más que una empresa multinacional que legítimamente se aprovecha del regalo que le hace nuestro gobierno en una “negociación” deficiente en todo sentido, comenzando por los “magros resultados” del  viaje del entonces Presidente Mujica a Finlandia en setiembre de 2014. (3) para “avanzar” en las negociaciones hacia una tercera planta de celulosa en Uruguay. (4)
La inercia de los subsidios otorgados al sector forestal para su implantación, que ahora se han trasladado implícitamente a la industrialización de la madera en zonas francas no permite ver que de esa forma el Uruguay resigna toda posibilidad de ingresos genuinos por el procesamiento de un producto local como es la madera. 
Hay además un ensordecedor silencio sobre el tema desde buena parte del sistema político, temeroso quizá de ser tildado de contrario a las “inversiones” o negarse al “desarrollo” aún cuando no se analice si esas “inversiones” terminan siendo beneficiosas para el país y si el crecimiento del PBI que generan es “desarrollo”.
Ante eso, en una forma que es “increíble” para algunos actores políticos (5), aparece un movimiento muy diverso, el que más allá de diferencias de enfoque, concuerda con que es necesario rescindir la vergonzante acta de rendición que se firmó con UPM.  
Tengamos en cuenta que los requerimientos listados irónicamente al comienzo no son más que una muestra de todo a lo que se ha comprometido el Poder Ejecutivo y que indefectiblemente deberá cumplir si la empresa decide por si y ante si instalar una nueva planta, ya que no hacerlo significa enfrentar juicios internacionales como dispone el documento firmado.
Así los invito a todos a enviar una solicitud a la Presidencia de la República en el sentido de que se rescinda, ahora que todavía es posible, el contrato firmado. Pueden encontrar un texto sugerido y lugares para depositar la solicitud en la página de Facebook denominada “Movimiento ciudadano UPM2 NO”
Si no fuera tan triste sería cómico.

1 comentario:

Diego ravera giuria dijo...

Como siempre impecable colega y amigo