4 de marzo de 2016

¿Quo vadis Aratiri?



Sin pena ni gloria se agotan los plazos legales
 
En diciembre de 2013 el Poder Ejecutivo declaraba el denominado Proyecto Valentines cómo “Minería de Gran Porte” de acuerdo con lo dispuesto por la ley 19126 aprobada en setiembre de ese año.

Comenzaba así el periplo que durante todo 2014 llevó a que se escucharan las mas disparatadas afirmaciones sobre los beneficios económicos que se derivarían de la extracción de hierro a cielo abierto propuesta por Minera Aratirí SA.

Las estimaciones llegaron a ser de casi 1000 millones de dólares anuales en un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que fue refutado por el Movimiento Uruguay Libre en febrero de 2014 (1).
Mas cauto, el gobierno pasó durante 2014 de estimaciones de 800 millones anuales (2) a otras solo 400 en las declaraciones del entonces titular del Ministerio de Industria Energía y Minería (MIEM), el Ingeniero Roberto Kreimerman (3).

En su momento, desde el Movimiento Uruguay Libre y utilizando los propios números del MIEM y el FMI se demostró lo errado de esas afirmaciones.

En realidad, aprovechando las normas legales que le permiten a la minera de gran porte,  por ejemplo, la depreciación acelerada de sus inversiones para descontarlas de sus impuestos; la empresa no pagaría impuestos al menos por los primeros cinco años y solo pagaría importes muy bajos en los siguientes cinco. Esos cálculos están disponibles en una planilla interactiva en  el sito web de Uruguay Libre y a disposición de los lectores (4).

También durante 2014 mientras que se trabajaba entre el gobierno y la empresa para concretar la firma de un contrato para la extracción del hierro, el  que debía por mandato legal firmarse antes del 29 de noviembre; hubo muchas menciones en la prensa sobre las consecuencias ambientales del proyecto extractivo presentado por Aratirí.

Por el lado del gobierno y con el significativo silencio de la empresa, se  minimizaba el impacto territorial y ambiental de la extracción de hierro a cielo abierto propuesta por Aratirí, indicando que el proyecto solo afectaría una muy pequeña porción del territorio.

Ilustra sobre le tema recordar las declaraciones del ex presidente  José Mujica en el sentido de que "se tapa el pozo y eso está garantizado antes de empezar a agujerear, no se negocia" (5)  y compararlas con los planes de la empresa presentados al gobierno y disponibles en la web (4) que dejan en claro como, agotado el yacimiento en menos de 16 años, la empresa se va y los pozos quedan para ser llenados gradualmente con agua cuya calidad no se garantiza, destruyendo la capacidad productiva de la zona.

A pesar de todos los esfuerzos, el plazo del 29 de noviembre de 2014 llegó y se pasó a la extensión prevista de 90 días para continuar con las negociaciones.

En febrero de 2015, pocos días antes de que venciera el plazo legal, se le otorgó a Minera Aratirí 270 días más para negociar modificando en la ley 19126 el plazo de la extensión de 90 a 360 días (6). 

Conviene destacar como durante 2015 las negociaciones se realizaron en ámbitos reservados y no hubo casi menciones a los supuestos beneficios económicos del proyecto Aratirí. Públicamente se habló mayormente sobre la seguridad jurídica y el cumplimiento de los plazos legales, modificados especialmente en febrero, para justificar las negociaciones.

Venciendo el plazo de la extensión, el 24 de noviembre de 2015, aparece una nueva empresa denominada Aurum Ventures (7) la que incluso participa en las negociaciones para concretar el pago del despido a los trabajadores aún bajo contrato con Aratirí que venían haciendo uso de un seguro de paro especial desde hacía 4 años (8).

La ley 19126 establece un plazo de 90 días para que la minera de gran porte, en este caso Aratirí, presente una nueva empresa y en caso de hacerlo le da a esta nueva empresa 120 días para negociar.

Esa empresa podría ser Aurum Ventures, la que a pesar del compromiso alcanzado para el pago de los despidos, incumplió el convenio. Extrañamente el gobierno respondió, sin denunciar el incumplimiento y autorizando por ley una extensión de seguro de paro de los trabajadores. (9)

Llega así la finalización del plazo para presentar una nueva empresa, el 24 de febrero pasado, y no ha habido confirmación de que se haya colocado formalmente a Aurum Ventures, cuyos antecedentes locales ya son bastante malos, como nueva negociadora del proyecto con el gobierno.

Si Aurum Ventures no sigue, sería el fin del proyecto propuesto y entonces los títulos mineros de Minera Aratirí deben pasar al registro de vacancias  como marca el Artículo 38 de la Ley 19126.

Allí podrían ser rápidamente adquiridos por alguna otra empresa, incluso del grupo económico de Minera Aratirí, siguiendo con la tradición especulativa de la posesión de títulos mineros en Uruguay, especulación que afecta el potencial productivo del país al limitar el acceso al crédito de los propietarios de las tierras sobre las que pesan pedidos mineros.

En especial desde la modificación del Código Minero de 2011 (Ley 18813) el abaratamiento de esos permisos y la extensión de sus plazos ha llevado a que casi el 25% del territorio nacional  tenga pedimentos mineros, los que pueden ser tan baratos como menos de dos pesos por año por hectárea (10).

¿Es ese el Uruguay que queremos?

Nuestro país tiene el potencial de la producción de alimentos y otros productos en forma sustentable y sostenible, la extracción de metales a cielo abierto, especialmente a gran escala, no es compatible con las características de nuestro territorio y de hacerse dejaría improductivas porciones del mismo.

Así se justifica y hace necesaria la propuesta de incluir en nuestra constitución la prohibición de la extracción de metales a cielo abierto, una actividad que lejos de ser “de utilidad pública” y generar “procesos de desarrollo sostenible”, es una que destruye el potencial productivo del territorio.   

Para plebiscitar la propuesta se están juntando firmas por parte del Movimiento Uruguay Libre en todo el territorio nacional (4). Es entendible que una empresa pretenda obtener ganancias a corto plazo explotando los recursos naturales, pero como contrapeso el estado debe definir la pertinencia y conveniencia de esas explotaciones atendiendo a criterios de país y los deberes hacia las futuras generaciones.

Prohibir la extracción de metales a cielo abierto es un paso en ese sentido.

(1) http://www.espectador.com/sociedad/285094/aratiri-estimacion-de-ganancias-de-fmi-tiene-gruesos-errores
(2) http://www.miningpress.com.ar/nota/68239/por-aratiri-uruguay-eliminaria-beneficios-tributarios-mineros-congreso-debate-que-hacer-con-la-renta
(3) http://www.republica.com.uy/de-todos-los-uruguayos/430809/
(4) www.uruguaylibre.org
(5) http://www.elpais.com.uy/informacion/mujica-dice-que-subiran-sueldos.html
(6) http://www.parlamento.gub.uy/sesiones/AccesoSesiones.asp?Url=/sesiones/diarios/senado/html/20150205s0048.htm
(7) http://www.espectador.com/sociedad/325701/aratiri-nuevos-duenos-lideran-las-negociaciones-con-el-gobierno
(8) http://ladiaria.com.uy/articulo/2015/11/acuerdo-de-hierro/
(9) http://ladiaria.com.uy/articulo/2016/1/hierro-fundido/
(10) http://uruguay2035.blogspot.com.uy/2014/04/campos-en-uruguay-14-por-ano.html

20 de febrero de 2016

EMPETROLADOS


Publicado en : http://eltelescopio.com.uy/empetrolados/

A pesar de los cambios en la matriz energética, casi el 40% de la energía que utiliza Uruguay tiene su origen en el petróleo. Los pronósticos oficiales mantienen esa proporción. ¿Cambiamos?

En estos tiempos en que un día sí y el otro también aparecen noticias sobre las exploraciones para determinar la existencia de hidrocarburos en nuestro mar territorial, conviene repasar la importancia del petróleo en nuestra matriz energética.

Para el lector desprevenido, la abundante información sobre el crecimiento de la energía eólica, podría indicar que nuestro país está dejando de lado los combustibles fósiles y abrazando las tecnologías renovables.

Eso es parcialmente cierto si analizamos solo la generación de electricidad. En esa parte de la matriz energética, se ha reducido sustancialmente la incidencia de los hidrocarburos y así en años de disponibilidad hidráulica media o alta la matriz energética del sector es renovable en más del 80 o 90%.

Esos cambios hacen que, en medio de un incremento del consumo energético, el petróleo haya reducido su participación de más del 50% hace tan solo 15 años a algo menos del 40% en 2014, el último año cuyo balance está disponible en la web de la Dirección Nacional de Energía (1)

¿De donde viene el petróleo?

Uruguay carece hasta ahora de recursos propios de petróleo, hay exploraciones en tierra, principalmente en la llamada “Cuenca Norte” y en el mar territorial, pero a la fecha no se ha hallado petróleo.

Todo el petróleo que consume Uruguay llega así al país por vía marítima. No hay oleoductos internacionales en la región y la descarga del petróleo se hace en la denominada “Boya Petrolera” ubicada frente a la costa de José Ignacio y a solo 30kmts de Punta del Este.

ANCAP tiene el monopolio de la importación y refinación del petróleo. Hasta 2005 las compras se realizaba en 13 países, el número de proveedores se redujo a 9 entre 2005 y 2010, y  se limita a solo 6 países desde 2012, de acuerdo al informe de ANCAP solicitado para este informe. De ellos Nigeria y Venezuela son los principales proveedores, conformando entre ambos más de 2 tercios de las importaciones. El resto proviene de Brasil, Angola, Reino Unido y Yemen.

¿Cuánto petróleo utilizamos?

El volumen medio importado anualmente es de  2 millones de metros cúbicos o lo que es lo mismo, suficiente petróleo cada año como para rodear el Uruguay con un muro de un metro de alto y un metro de ancho.
 
Las series de datos mas largas disponibles públicamente son las de la Dirección Nacional de Energía y Tecnología Nuclear (DNETN) con información desde 1965, principalmente expresada en equivalentes energéticos y no en volumen físico.(2)

¿Cuánto cuesta el Petróleo?

Si lo vemos desde el punto de vista de la balanza comercial del país, la importación de petróleo y derivados constituye en los últimos años entre el 20 y 30% del valor de las importaciones.

Más allá de las variaciones en el volumen importado, la variación se da principalmente por los cambios en el valor del petróleo en el mercado internacional.

Si tomamos el petróleo tipo Brent que utiliza ANCAP como referencia para la fijación de los precios internos de los derivados, vemos que ha oscilado desde un tope de U$S 134 por barril en Junio de 2008 a menos de 30 dólares hoy. (3)


En el período ANCAP adquirió petróleo hasta por U$S 147 por barril en 2008 (4), lo que llevó a adquirir un seguro de precio para 2009 con un máximo de U$S 95 y mínimo de U$S 54 por barril. Ese mínimo de U$S 54 fue lo que pagó ANCAP cuando el petróleo bajó a U$S 42 en 2009.(5)

El tema de los seguros se renegoció para 2010 reduciendo las pérdidas y volvió a la palestra a fines de 2013, cuando el precio del barril oscilaba en los U$S 110.(6)  Finalmente no se tomó el nuevo seguro y  en junio de 2014 el precio comenzó a bajar hasta menos de la mitad a fines del año.

¿A dónde va el petróleo?

Del total importado, casi el 3% se gasta internamente en la refinería para la producción de los derivados que utilizamos como son el Gas Oil, las Naftas y otros.

Dejando de lado la generación de electricidad, donde el petróleo no fue significativo en los últimos años, de los derivados producidos, más del 60% se usa en el sector del transporte, casi 30% es utilizado por la industria, agro, pesca y comercio, y el 12% restante tiene por destino el sector residencial, principalmente como Gas Licuado de Petróleo (Supergas).

Es en el sector del trasporte entonces donde se consume la mayor parte del petróleo y además allí los derivados del petróleo conforman el 95% de la energía utilizada, siendo el restante 5% el resultado del uso de Etanol y Bio Diesel. (1)

Además el consumo energético del sector transporte se incrementó en casi el 60% en los últimos 10 años, como vimos casi totalmente en base a derivados del petróleo.

¿A dónde vamos en el uso del petróleo?

La lectura del documento denominado Política Energética Uruguay 2030 (7) no nos da valores específicos, pero tiene referencias a impulsar la reducción de la intensidad energética de los procesos y en el sector del transporte propone apoyar el uso del modo ferroviario, el fluvial y el colectivo de personas como formas de hacer mas eficiente a ese sector.

Mundialmente se habla del fin de la era del petróleo y son muchos los reportes que tratan el tema.(8) Casi no pasa un día sin que aparezcan novedades respecto de las energías renovables y la sustitución del petróleo.

En nuestro país, estudios privado contratados por la Dirección Nacional de Energía han definido diversos escenarios socioeconómicos (9) y en base a estos en 2014 se desarrollaron análisis prospectivos hasta 2035.(10)

En estos estudios se pronostica la casi duplicación del consumo de energía en el país y en ese escenario casi no se reduce la dependencia de los hidrocarburos que se mantienen en el orden del 40% de la demanda.


Como se aprecia en la figura, solo en el escenario para 2035 denominado “Política Consensuada” se anota una mayor incidencia del Gas Natural que llega al 5% reduciendo la porción correspondiente a los derivados del petróleo a 41%.

De cumplirse con este pronóstico, estaríamos necesitando en 2035 el doble del petróleo que importamos hoy.

Especial preocupación produce la visión del informe (10) respecto al tema del transporte, donde la penetración de la electricidad, el bio diesel y el etanol se proyecta como casi nula y se mantiene en todos los escenarios la dependencia casi total de los derivados del petróleo mientras se duplica en el período el consumo energético del sector.


¿Es sostenible ese escenario?

Sin entrar en consideraciones sobre si el petróleo necesario en los escenarios analizados pudiera ser de origen nacional, queda claro que las previsiones oficiales no nos muestran avanzando en el sentido de las energías renovables, fuera del sector eléctrico y en especial nos dejan dependientes de los hidrocarburos en el sector transporte.

Si para algo debe servir la lectura de los estudios de la Dirección Nacional de Energía es para analizar las formas de cambiar esas previsiones.

Hemos avanzado mucho en el sector eléctrico en el sentido que ese sector sea renovable. Ahora debemos de estudiar y definir una política para que el resto de los sectores del sistema energético nacional también lo sean, alejándonos de los combustibles fósiles, en especial del petróleo y enfocándonos en las tecnologías renovables para abastecerlos.

Ya algunos países, muy notablemente Dinamarca, están estableciendo políticas renovables (11) con la meta de ser para 2030 países renovables.

Esa debiera ser nuestra meta, apuntando a la sustentabilidad, y así en el caso de que se encuentren hidrocarburos explotables en nuestro territorio, podremos hacer un uso civilizado de los mismos, por ejemplo en la petroquímica, los materiales plásticos y los fertilizantes, en lugar de simplemente quemarlos en motores para ir al supermercado.


1 de febrero de 2016

¿Política de Hidrocarburos en Uruguay?

mañana 2 de Febrero de 2016, si todos concurren, tendrá lugar la reunión entre los 5 ciudadanos que han gobernado el Uruguay desde 1985.
Seguramente, de esa reunión quedará una bonita foto de los cinco juntos, eso por suerte se puede dar en nuestro país. 

La reunión ha sido llamada para definir una política de estado en el tema de los hidrocarburos, atendiendo a la posibilidad de que puedan hallarse en nuestro suelo hidrocarburos en condiciones de ser económicamente explotables.

Sin embargo, esa política ya ha sido definida, al menos en la parte impositiva, por modificaciones legales, como la Ley 18083, la de reforma tributaria del día de los inocentes de 2006, que les permite la depreciación acelerada de sus inversiones y garantiza que solo se les pueda imponer el IRAE.(1)

La otra definición "política" es la que sale de los contratos entre ANCAP y las concesionarias de las áreas de Exploración/ Explotación, como es el caso de Total. (2)

Esos contratos, mantenidos en reserva; si son como el de ANCAP-Schuepbach, obtenido por acción judicial de aceso a la información pública, obligan al estado y definen condiciones que limitan la capacidad de pensar ahora en una Política de Hidrocarburos.
También esa política debiera incluir los resultados, si los hubo, de la Comisión Interministerial de Evaluación Técnica en temas de hidrocarburos creada en 2013 (3), definiendo entre otras cosas si se puede permitir el uso de técnicas de Fracking en la explotación de hidrocarburos.

(1) Modificación del Código Tributario, Título 4, Artículo 51.
(2) http://exploracionyproduccion.ancap.com.uy/
(3) http://presidencia.gub.uy/comunicacion/comunicacionnoticias/comision-hidrocarburos