2 de enero de 2026

"Hidrógeno" se escribe con "h" de Hipócrita

En 2024 se anunciaban por parte del Gobierno varios proyectos de “Hidrógeno Verde y derivados” (1), HIF en Paysandú, Tambor en Tacuarembó, Kahiros en Río Negro y H24U en Durazno. Además había reportes de otro en Rocha, de la empresa ALFANAR.

Los dos de menores, Kahiros y H24U, eran para la producción de hidrógeno y su uso directo en transporte pesado. Kahiros sigue en marcha, mientras que H24U, en el que participan las empresas SACEEM y CIR, y que recibió del Fondo Sectorial del Hidrógeno Verde diez millones de dólares no reembolsables (2) sigue siendo citado en prensa, (3) pero no ha presentado ningún estudio y nada se sabe del destino del dinero de los uruguayos que se les obsequió.

En los otros proyectos de Paysandú y Tambores, el hidrógeno es solamente un insumo para sintetizar combustibles sintéticos y metanol. Los dos han presentado cifras de producción muy cambiantes en el tiempo. Así por ejemplo, HIF pretendía en 2023 producir 180.000 toneladas anuales de combustibles, hoy anuncia que producirá 1.200.000 toneladas anuales de metanol, nafta, gas licuado y aceites pesados. Un incremento de producción de más del 600% mientras que en su proyecto ha reducido el tamaño de la planta. Un verdadero milagro de la ingeniería.

Los proyectos se anuncian, incluso por parte del gobierno, como una forma de descarbonizar la matriz energética,  pero los combustibles y el metanol serán exportados, por lo que la descarbonización no es real y la premisa falsa.(4)  Se habla del hidrógeno como una “segunda transición energética”, pero sería esta una sin aplicación en Uruguay, donde solo quedarían las consecuencias ambientales y productivas del proceso. 

Se ha hablado y escrito mucho sobre los requerimientos de agua de estos proyectos, como siempre un regalo del generoso pueblo oriental, pero quizás lo más complicado, especialmente en el caso de HIF, es lo que denunciaba el MOVUS (5) sobre el uso de Dióxido de Carbono (CO2):  

“Sólo el 12% del CO2 provendrá de ALUR, mientras que el restante será generado mediante la quema de biomasa extraída de predios forestales y aserraderos. Este insumo será transportado en 110 camiones diarios y quemado en cuatro calderas, liberando CO2 que, bajo otras circunstancias, no llegaría a la atmósfera. Ese mismo CO2 será luego "capturado" para ser utilizado en el proceso productivo de combustibles.”

Entendamos que se quemarán restos de cosechas forestales, que de otra forma se reintegrarían al suelo sin liberar CO2, llevando esa “biomasa” en camiones a la planta ¿Carbono neutral?

Capítulo aparte son los requerimientos de electricidad para un proceso energéticamente ineficiente. Se utiliza mucha más energía eléctrica para producir los combustibles, de la que finalmente se obtendría de la combustión de esos combustibles, combustión que libera más CO2.

Para eso, estos proyectos plantean instalar generación solar y eólica equivalente al 60% de la potencia instalada para todo el Uruguay. Las empresas reconocen que esa generación no será suficiente, por lo que los dos proyectos plantean comprar energía a UTE, con ello no se podría asegurar el origen “verde” del 100% de la electricidad.  ¿Hidrógeno Verde?

En relación con inversiones, Tambor y especialmente HIF, se anuncia otra vez con el canto de sirena de “La inversión más grande de la historia”, sin reconocer que las inversión no se hará en Uruguay, sino en los países que producen los equipamientos. La inversión local se reducirá a la obra muerta y la instalación de equipos, menos del 15% como se pudo saber con las plantas de celulosa.

Nunca, por orden de HIF, se pudo conocer el memorando firmado entre esta y el gobierno el 24-2-2024, que seguirá vigente hasta abril de 2026. Ahora se ha firmado otro que deja en claro como el gobierno casi se asocia con la empresa, para asegurarle la obtención “en plazo” de las autorizaciones ambientales, comprometiéndose a “exhortar” a empresa públicas, como UTE y OSE, para que colaboren con HIF. Algo difícil de entender cuando el deber del gobierno es asegurarse de que la empresa cumpla fehacientemente con TODAS las etapas previas a su posible instalación.

Todo el documento firmado tiene un fuerte tufillo a los firmados con UPM y Montes del Plata. (7)  


(1)
https://www.gub.uy/ministerio-industria-energia-mineria/politicas-y-gestion/proyectos-hidrogeno-verde-derivados-uruguay

(2) https://www.gub.uy/ministerio-industria-energia-mineria/comunicacion/noticias/uruguay-da-importante-paso-hacia-desarrollo-del-hidrogeno-verde-concrecion

(3)
https://www.elpais.com.uy/negocios/noticias/uruguay-esta-en-un-laberinto-complaciente-tiene-una-escalera-rota-educativa-normas-lobbies-y-mas-segun-ceres

(4)
https://www.gub.uy/ministerio-industria-energia-mineria/comunicación/noticias/hoja-ruta-hidrogeno-verde-uruguay-0

(5) https://movusuruguay.blogspot.com/2025/11/hidrogeno-con-h-de-hipocrita.html

(6)
https://elzumbido.uy/2025/12/21/incoherencias-y-falsedades-del-proyecto-de-hif-en-uruguay/

(7)
https://elzumbido.uy/2025/12/19/la-presidencia-y-hif-firman-un-acuerdo-de-inversion-similar-al-realizado-con-upm/





Públicado en Crónicas el 2 de enero de 2026:
https://cronicas.com.uy/news-68650-hidrogeno-se-escribe-con-h-de-hipocrita

18 de noviembre de 2025

Primeros conocimientos de los Impactos de HIF

Seguro que la planta tendrá un gran impacto.


Más allá de las 6.000 hectáreas cubiertas de paneles solares, el proceso productivo incluye el acarreo por camión (110 camiones diarios) de biomasa vegetal, rastrojo de cosechas y restos de los cortes de árboles celulósicos que de otra manera se reintegrarían al suelo.

Así se degradan rápidamente los suelos completando un esquema depredatorio insostenible en el tiempo.


Esa biomasa será quemada liberando CO2, que de otra forma nunca ingresaría a la atmósfera, para “capturarlo” y utilizarlo en un proceso altamente ineficiente en materia energética de generación y sintetización de hidrocarburos con destino a la exportación.

Eso en condiciones que los gobiernos de Uruguay se han preocupado y ocupado de OCULTAR obedeciendo mansamente las órdenes de la empresa de mantener la confidencialidad de los acuerdos.





1 de octubre de 2025

Nos olvidamos del agua

Parece que fue hace mucho, pero hace sólo dos años, en 2023, el agua en Montevideo era salobre, Minas era abastecida por camiones y faltó agua en San José, Nueva Helvecia, 25 de Mayo y otras localidades del sur del país.

En ese momento, el agua ocupaba un lugar preponderante en las encuestas sobre temas de preocupación para los uruguayos. Ya al año siguiente, en ocasión de las elecciones nacionales de 2024, en esas mismas encuestas no aparecía el agua entre los temas que preocupan a los uruguayos.

Que el tema no sea ahora “preocupación” de los uruguayos no elimina el problema que es uno de salud pública, de seguridad, de educación, ambiental y económico.

Obras y más obras.

En el transcurso de la sequía se tomaron medidas de “emergencia”, para llevar agua del río San José al Santa Lucía que tuvieron dudosos resultados y no se mantuvieron, pero que costaron decenas de millones de dólares.

El anterior gobierno, con la pretensión de asegurar el agua para el sistema metropolitano, avanzó en el “Proyecto Neptuno” en Arazatí. Una opción técnica, social, ambiental y económicamente cuestionada, que incluía una toma en el Río de la Plata, una potabilizadora de 200.000m3 de agua diarios, un "Polder" de 250 hectáreas y 90 km de caños hasta Montevideo. Una "inversión privada" de US$ 300 millones, con un costo para Uruguay de más de US$ 900 millones en la que OSE y la empresa “Infraestructura Arazatí Sociedad Anónima” llegaron a firmar un contrato.

Con la llegada del actual gobierno se dio marcha atrás a las obras en Arazatí y se reconoció en el Parlamento que, como había sido expresado por organizaciones ambientalistas y movimientos sociales, el contrato firmado violaba el Artículo 47 de la Constitución de la República. Esa ilegalidad hace “Nulo” el contrato como establece el Artículo 1560 del Código Civil.

Esa situación que dejaría al nuevo Gobierno con las manos libres para decidir, no se tuvo en cuenta y se siguió con negociaciones, no ya entre OSE e Infraestructura Arazatí SA, firmantes del contrato, sino que involucrando en ellas a la Presidencia de la República.

Las negociaciones no han terminado, pero ha trascendido que en ellas se pretende corregir la ilegalidad del contrato firmado y adjudicar, sin licitación, a “Infraestructura Arazatí S.A.” las obras de una potabilizadora de 200.000m3 diarios en Aguas Corrientes, trabajos en los caños de 5º línea de bombeo y un sistema potabilizador con reserva de agua en el arroyo Solís Chico. Una "inversión privada" cuantificada provisoriamente en más de doscientos millones de dólares, la que al pagarse por la modalidad de disponibilidad y mantenimiento terminará pagándose más de tres veces su costo.

Más allá de los vicios legales del contrato inicial, se me plantean serias dudas sobre la legalidad del camino elegido por el Gobierno, dado que el contrato firmado tiene un objeto específico,  comprometiendo a Infraestructura Arazatí SA a realizar obras en Arazatí, con tendido de caños en San José y además porque se llegó a ese contrato por un proceso de “Iniciativa Privada” presentada para hacer obras en Arazatí, en la cual el consorcio adjudicatario tuvo una ventaja económica del 15% en la licitación. 

Esto será materia a discutirse ahora en el Tribunal de Cuentas de la República, que debe velar por la legalidad de estos actos por parte del Estado.

A las obras reseñadas se le suma la intención de generar una reserva de agua en la zona de Casupá con el propósito de contar con un complemento a la de Paso Severino para el suministro de agua a la potabilizadora de Aguas Corrientes y la nueva que construiría “Infraestructura Arazatí SA, también en Aguas Corrientes.

Todas las obras previstas tienen en común que ninguna de ellas podría estar pronta, en el mejor de los casos, antes de 2029, y que ninguna de ellas puede de por sí asegurar el suministro de agua a Montevideo que toma hoy del río Santa Lucia unos 600.000 m3 diariamente.

OSE en Montevideo sólo factura sólo el 35% del agua que potabiliza


El sistema de abastecimiento de agua de Montevideo es uno cuyas pérdidas más que duplican las de los sistemas de OSE en el interior del país. Casi 400.000 m3 de  los 600.000 m3 potabilizados diariamente no son facturados generando una pérdida de facturación para OSE de más de ciento veinte millones de dólares anuales.

En ese total están las pérdidas reales que vemos a diario en las calles y el agua que se utiliza en conexiones mal medidas o sin medición. Esta situación está documentada, con datos de OSE, año a año, en el Anuario Estadístico Nacional que produce el Instituto Nacional de estadísticas (INE)


Pensando en el agua, mejorar esa situación debiera de ser la prioridad, dado que la prevención de pérdidas y la reducción del uso no medido del agua redundan en una menor necesidad de extraer agua del río, permiten ahorros en la potabilización y reducen la huella ambiental del proceso al generar menos cantidad de lodos contaminados.

En lo económico, si el sistema de Montevideo equiparara sus pérdidas al nivel de las del interior del país, OSE podría incrementar su facturación en más de sesenta millones de dólares anuales, mejorando la situación financiera del organismo.

Esa mejora le permitiría a OSE encarar obras de infraestructura sin acudir a los onerosos sistemas de Participación Público Privada (PPP) o pagando exorbitantes intereses a “iniciativas privadas” que financian la financiación de sus propios proyectos a tasas de interés que triplican las de plaza y más que quintuplican las de organismos internacionales de financiación como la CAF o el BID


¿Necesitamos obras faraónicas?
   
 

Renovar y controlar las redes tiene efectos positivos inmediatos en la reducción de la necesidad de extracción de agua del río, en la calidad del servicio, en su costo y en el impacto ambiental del sistema. Las obras necesarias generan además posibilidades de empleo y mayor dinamismo de la economía local. Pero esto no parece estar en el radar de las autoridades que sobre el tema sólo proponen tímidos planes piloto de telemedida a realizar en Salto y otros puntos del país.

Cabe preguntarse si en estas condiciones es necesario, conveniente y oportuno realizar la obra anunciadas de una nueva potabilizadora, que por su ubicación no agrega redundancia al sistema, para, potencialmente, agregar 200.000m3 de agua en un sistema que "pierde" dos tercios del agua que por el circula.

Hoy la capacidad del sistema es suficiente y quedaría holgada si se hicieran las indispensables tareas de renovación y control que podrían hacer innecesario incrementar la capacidad de potabilización por mucho tiempo. Ya se ha dicho que aún en las condiciones actuales,  la nueva potabilizadora sólo sería necesaria para 2045.

Sobre el costo de reparar las redes, se ha dicho que podría costar cuatrocientos millones de dólares, menos de la mitad de lo dispuesto por el Directorio de OSE (Resolución 1042/23) para el pago de Arazatí o lo que se puede llegar a pagar, si finalmente se autorizan, las obras "sustitutivas" que se anunciaron.

Por otra parte, una masiva reparación y la instalación de medidas control de la red de OSE se haría en varios años, y a partir del segundo año se podría financiar, al menos parcialmente, con el incremento de la facturación y la mejora económica generada.

Pensemos en el agua, no es real que cada montevideano gaste los más de 300 litros diarios que OSE potabilizan por persona. Eso más que duplica el consumo que calcula la URSEA. Sólo a título informativo, si ese fuera el consumo medio, una familia de cuatro personas gastaría 42m3 mensuales lo que implica un pago mensual a OSE de $ 7.500 que no es lo que vemos normalmente.

Pensando en el agua, el consumo de Montevideo no guarda relación con la demanda de agua que se le hace al río y eso estresa todo el sistema. Repara y controlar las redes reduce esa excesiva demanda, hace innecesario realizar gigantescas obras y debiera ser la prioridad de OSE que debe cuidar el agua brindando un servicio eficiente, de calidad y racionalizado.


No nos olvidemos del agua.

Raúl E. Viñas

Publicado en La Diaria el 1º de Octubre de 2025.